Seguidores

viernes, 28 de noviembre de 2025

LOS APÓSTATAS de Gonzalo Celorio


 

La admiración que el autor siente por sus dos hermanos mayores le lleva a investigar en sus vidas, desde la infancia hasta la madurez, y descubrir qué sucedió entonces y qué relación tienen los hechos de antaño con el presente, y cómo explican la propia historia familiar. Miguel y Eduardo, que así se llaman, sintieron la vocación y se marcharon de casa para entrar en dos órdenes religiosas diferentes. Si en el caso de Miguel fue una vocación real, en Eduardo las razones de su marcha son de otra índole. Gonzalo Celorio cuenta en Los apóstatas las vidas de estos dos hombres, con sus luces y sus sombras, primero desde su visión de niño —el pequeño de una familia de doce hermanos— y después, ya como adulto, buscando respuestas a las cuestiones que le han asaltado a lo largo de toda su vida.

Una indagación dolorosa sobre los secretos de los seres queridos. Un retrato desgarrador de una familia, de un tiempo, de un país.

«Maldita sea la hora en que se me ocurrió escribir esta novela». Con esta frase, Gonzalo Celorio abre Los apóstatas, una novela que en su propio proceso de escritura va descubriendo las historias secretas y atroces de los dos protagonistas: sus hermanos Eduardo y Miguel, personajes que se ven compelidos a abrigar una vocación religiosa en la que ambos fracasan, pero que, de diferentes modos, los marca de por vida. Tras su apostasía, se enfrentan a dos destinos contrapuestos: uno se orienta por los caminos de la teología de la liberación, trabaja en las comunidades indígenas de México y participa en el proceso político que acabó con la dictadura somocista de Nicaragua; otro se dedica al estudio de la arquitectura barroca mexicana y acaba poseído por una obsesión satánica que lo obnubila en sus últimos días. Novela dolorosa, crítica, denunciatoria, admirablemente escrita, Los apóstatas construye ante nuestros ojos un retrato desgarrador de una familia, de un tiempo y de un país.

Gonzalo Celorio, Premio Cervantes 2025

·         El jurado ha destacado al autor mexicano por “la excepcional obra literaria y labor intelectual con la que ha contribuido de manera profunda y sostenida al enriquecimiento del idioma y de la cultura hispánica”

·         Además, ha resaltado que “a lo largo de más de cinco décadas, ha consolidado una voz literaria de notable elegancia y hondura reflexiva en la que conjuga la lucidez crítica con una sensibilidad narrativa que explora los matices de la identidad, la educación sentimental y la pérdida. Su obra es al mismo tiempo una memoria del México moderno y un espejo de la condición humana”

 



 


No hay comentarios:

Publicar un comentario