Seguidores

sábado, 14 de diciembre de 2019

NIEBLA EN TÁNGER de Cristina López Barrios


El 24 de diciembre de 1951 Paul Dingle desapareció en el puerto de Tánger sin que se llegara a saber qué fue de él. Sesenta y cuatro años después, Flora Gascón sospecha que es el mismo hombre con el que ha tenido una aventura en Madrid y del que se ha enamorado. El nexo entre ellos: Niebla en Tánger, la novela que Paul tenía sobre su mesilla de noche. Flora viajará hasta esta ciudad mágica y llena de secretos en busca de la autora de la novela, la única que puede decirle quién es en verdad su amante y cómo encontrarlo. Pronto se da cuenta de que es ella misma quien debe escribir el final de la historia, pues en esa aventura también está en juego su identidad; es un viaje al fondo de sí misma. Niebla en Tánger es una bella historia de amor y misterio en una ciudad cosmopolita y mágica, con un pasado fascinante que envolverá al lector.
 Niebla en Tánger, finalista del Premio Planeta 2017, en una historia de pasiones imposibles, con toques de novela negra y quizá incluso de fantasmas. La trama es atractiva: Flora, una mujer atrapada en un matrimonio desdichado, pasa una noche con un misterioso amante, Paul Dingle, que desaparece al día siguiente. Lo único que Flora tiene para encontrarle es un amuleto bereber y el título de la novela que su amante estaba leyendo, Niebla de Tánger, en la que se narra la desaparición en 1951 de… Paul Dingle. Para encontrarlo, Flora viaja a la ciudad marroquí y conoce a Bella Nur, la autora de la ¿novela?, que se incluye en el libro con otra tipografía y su ristra de aventuras y amores desdichados. Un final previsible y algo precipitado no empaña el buen pulso narrativo de un relato sin pretensiones, a pesar de algunos guiños metaliterarios no muy sutiles (abundan las alusiones a cómo la vida debería imitar al arte siguiendo a Wilde; a la magdalena de Proust; a Penélope, a Bowles…)
Niebla en Tánger es una novela en la que se intercalan dos historias y dos tiempos: Por un lado la historia de Flora y por el otro la de Marina Ivannova. Las dos historias se presentan con diferente tipografía para facilitar al lector el cambio de historia. Ambas historias a lo largo de la narración se entrecruzarán y nos conducirán a la identificación de Paul Dingle.
El estilo de la autora es muy cuidado, con una pluma ágil y fluida nos mete de lleno en la historia. Con unas descripciones muy detalladas sobre la ciudad de Tánger que consigue transportarnos y pasear por sus estrechas calles. Una novela que mezcla el misterio, el amor, los mitos y la fantasía todo ello muy bien hilado por la autora.


No hay comentarios:

Publicar un comentario