'La chica del
lago' está protagonizado por quien podría ser un alter ego del propio
Santiago, la escritora de éxito Quintana Torres a la que ya
conocen como 'la nueva reina del thriller'. En una firma de
libros en Bilbao, se le acerca un antiguo compañero del instituto y le
entrega un extraño sobre negro.
Cuando termina
el acto, Quintana lo abre: dentro hay una foto del diario de Alba,
la joven muerta en extrañas circunstancias cuyo caso inspiró 'La chica del
lago', que es como se llama su novela más conocida. Sobrecogida
por la imagen, la escritora decide cancelar toda la gira promocional del libro
y volver a la casa de su padre en Urkizu, el pequeño pueblo de interior del
País Vasco donde ocurrió todo. Fue allí donde, durante la Noche de San Juan de
1999, Alba desapareció para siempre y, con ella, ese enigmático
diario que siempre llevaba consigo.
Esta novela, que
transcurre entre Bilbao, Urkizu -en realidad, existe y es un barrio rural de la
población de Tolosa- y Madrid, va desgranando poco a poco los secretos del
pasado para reescribir lo que sucedió hace más de 25 años. La
novela garantiza las dosis habituales de suspense y adicción que suele entregar
Mikel Santiago, que atrapa al lector en una trama que avanza sin
tregua.
Si te gustan las
novelas de suspense y los thrillers llenos de misterios y giros sorprendentes
en los que la ambientación y el clima juegan un papel primordial, no lo
dudes: ve a tu librería a hacerte con un ejemplar de lo nuevo de
Mikel Santiago, 'La chica del lago'. Eso si quedan ejemplares...
La Letra Escarlata, la obra
maestra de Nathaniel Hawthorne, es una de las novelas más influyentes de la
literatura clásica estadounidense y un referente imprescindible del romance
histórico, el drama psicológico y la novela gótica del siglo XIX.
Esta edición moderna invita al lector a sumergirse en una historia poderosa,
intensa y profundamente humana, ambientada en la dura y estricta sociedad
puritana de la Nueva Inglaterra colonial.
La protagonista, Hester Prynne, emerge como
uno de los personajes femeninos más memorables de la literatura universal.
Marcada por la infamia y obligada a llevar la famosa letra escarlata “A” en su
pecho como símbolo de su supuesto pecado, Hester se convierte en un ejemplo
extraordinario de resistencia, dignidad y fortaleza espiritual. Su lucha
interior, su coraje frente al juicio público y su capacidad para mantener la
cabeza en alto incluso cuando todo su mundo parece derrumbarse hacen de ella
una figura atemporal que sigue inspirando generación tras generación.
Pero La Letra Escarlata es
mucho más que una historia de amor prohibido.
Es una exploración profunda de temas universales: la culpa, el castigo, la
identidad, la injusticia social, la hipocresía comunitaria y el afán de
redención. Hawthorne crea un ambiente denso, cargado de simbolismo, donde la
luz y la sombra se entrelazan para revelar tanto los secretos del alma humana
como la opresión de una sociedad regida por normas rígidas e implacables. La
presencia constante del bosque, del silencio y de las miradas acusadoras añade
un tono gótico e inquietante que
convierte la novela en una experiencia emocional inolvidable.
El misterioso Reverendo Dimmesdale,
atrapado entre su fe, su deseo y su tormento interior, representa otra de las
grandes fuerzas de la obra. Su relación con Hester está envuelta en pasión
contenida, conflicto moral y una tensión psicológica que define a la perfección
el espíritu del drama romántico del siglo XIX.
Por su parte, Roger Chillingworth, movido por la obsesión y la venganza, añade
una dimensión oscura y perturbadora al relato, transformando la historia en un
delicado equilibrio entre romance, tragedia y análisis de la naturaleza humana.
Esta edición está pensada para lectores que aman los clásicos literarios, las novelas
psicológicas intensas, los relatos de pasión
prohibida, la ficción histórica ambientada
en épocas marcadas por la religiosidad extrema y las obras que revelan la
complejidad moral de la sociedad.También es ideal para estudiantes, profesores,
amantes de la literatura estadounidense, de
la narrativa gótica, o para cualquier
persona que desee redescubrir una historia universal que ha dejado una huella
imborrable en la cultura occidental.
Elegante, profunda, simbólica y emocional, La
Letra Escarlata es una novela imprescindible que sigue resonando por la
fuerza de su mensaje y la belleza de su escritura.
Esta obra no solo narra una historia, sino que invita a
reflexionar sobre la libertad, la verdad, la vergüenza, el amor y la capacidad
del ser humano para resistir incluso cuando el mundo entero parece decidido a
condenarlo.
El pequeño Ramón, alter
ego de Miguel Salabert, creció en el Madrid de la posguerra junto a una curiosa
corte de bohemios, vagos y maleantes. Tras el fin de las bombas y los tiros, se
impuso una normalidad marcada por el hambre, la educación castradora de los
curas, la sombra de un padre preso, una madre ultraprotectora y desquiciada, y
sobre todo, el silencio. El silencio de aquella parte de la población que, aun
cuestionándose la vida bajo el franquismo, se sentía incapaz de implicarse en
la oposición política, por miedo o apatía, y optaba por un «exilio interior»,
una forma de autismo social. Tras las movilizaciones estudiantiles de 1956,
Miguel Salabert se marchó a Francia para evitar la represión franquista y allí
escribió esta obra clave de la contracultura española, cuyo título acuñó el hoy
popular concepto de «exilio interior». Hoja de Lata recupera, en su versión
definitiva, este referente underground de la literatura de posguerra que oscila
entre la novela picaresca y el realismo social, con su retrato descarnado de
aquella España de la mayoría silenciosa.
Tras las huelgas estudiantiles de 1956 Miguel Salabert se
marchó a Francia para evitar la represión franquista. Allí publicó la historia
de su infancia y juventud, marcadas por el hambre, la educación castradora de
los curas, la sombra de una madre ultraprotectora y, sobre todo, el silencio.
El silencio de quienes se sentían incapaces de implicarse en la oposición
política, por miedo o apatía, y optaban por un "exilio interior". Así
era el Madrid en el que vivió el joven Miguel, junto a una curiosa corte de
bohemios, vagos y maleantes.Hoja de Lata recupera, en su versión íntegra y
definitiva, esta obra clave de la contracultura española, cuyo título acuñó el
popular concepto de "exilio interior".
Fue en 1958, cuando Salabert publicó un texto titulado
«L’exile interieur» en el semanario francés L’Express. Se
trataba de un número especial dedicado al malestar de la juventud europea a
finales de los cincuenta. En aquel breve artículo Miguel Salabert se reconocía
un hijo más del franquismo, criado y educado en la veneración al jefe de la
«cruzada contra la anti-España de los rojos y los paganos» y miembro de una
generación a la que, ante un presente intolerable y asfixiante, el espectáculo
cotidiano de la injusticia y un envilecimiento continuado, no le había quedado
otra que, a modo de defensa, replegarse sobre sí misma. Una manera de evitar el
contagio. El exilio interior. Salabert se centraba en aquella juventud que, a
finales de los cincuenta comenzaba a rebelarse contra el desolador panorama de un
país trasformado en una auténtica prisión, sin alma y a la deriva, pero, en
realidad, su artículo tenía un alcance mucho más amplio. Hablaba de todos
aquellos que, escapados del paredón y sometidos a una depuración que los obligó
a abandonar su profesión, habían tenido que vivir con la mordaza del miedo,
ocultando su pasado o aceptando lo que viniera para no morirse de hambre.
Estigmatizados y retraídos.
María, profesora
universitaria, mujer joven e independiente, emprende un viaje a Colombia tras
la llamada de su amiga de la infancia, Carmen, que dedica su vida a acompañar a
mujeres en contextos de prostitución. A través de ella conocerá a Ava, una niña
con una historia marcada por la violencia, el abandono y la vulnerabilidad.
Movida por la ternura y la esperanza, decide adoptarla e inician una nueva vida
en España. Sin embargo, las heridas de la infancia de Ava emergen con fuerza en
la adolescencia, una etapa especialmente delicada en la que los depredadores
sexuales acechan de manera más intensa a jóvenes vulnerables, lo que hará caer
a Ava en las redes de un nuevo perfil de proxeneta: un explotador muy alejado
del estereotipo clásico que se infiltra en la vida de las chicas cargado de
falso cariño y promesas de futuro para utilizarlas sin compasión en un mercado
insaciable. Con la fuerza de la novela negra y la precisión del testimonio
real, Mabel Lozano arrastra al lector a los burdeles, clubes, pisos
clandestinos y carreteras secundarias donde se consumen vidas enteras a cambio
de dinero. Ava es una historia de dignidad y resistencia. Una novela necesaria,
humana e inolvidable que desnuda las entrañas de un sistema que convierte a las
mujeres en objetos de usar y tirar, pero también nos habla del amor como
bálsamo para curar todas las heridas. Mabel Lozano, Premio Letras del
Mediterráneo 2025, demuestra con esta primera novela la fuerza imparable de una
prosa potente, combativa y llamada a perdurar.
“Las redes sociales tienen algo muy
peligroso y es que a estas mujeres con discapacidad intelectual las iguala al
resto”, señala la directora. En un chat de Facebook o a través de la mensajería
privada de Instagram, la discapacidad se desvanece, pero lo que resulta
aterrador es que al otro lado de las redes se encuentran los depredadores
sexuales. Y como asevera Mabel Lozano: “En internet hasta los malos parecen
buenos”.
Esto fue lo que sucedió a Ava, una
adolescente de origen colombiano adoptada por María, que rescató a la pequeña
de un pasado de abusos y violencia física en su país de origen. Nunca imaginó
que años más tarde su hija atravesaría un infierno aún más duro. “Ava fue
interceptada cuando iba al instituto y acabó subida en un autobús en dirección
a Palencia, donde fue explotada sexualmente por 20 hombres cada día en un piso
junto a otras españolas, entre ellas, alguna menor de edad”, explica Lozano.
A través de
los ojos de su nieto, profesor de universidad en México y narrador de la
historia, iremos conociendo, a través del tiempo, la vida de Arcadi desde aquel
11 de enero de 1937 en que decidió tomar parte en una guerra que cambiaría
radicalmente su vida y la de su familia.
Jordi Soler
ha rescatado del olvido colectivo la historia real de su familia y la de tantos
españoles que, por haber perdido la Guerra Civil, tuvieron que abandonar su
país para siempre.
Conocemos así el otro exilio, el de esa
inmensa minoría sin nombre que logró sobrevivir en los campos de concentración
franceses, libró su propia guerra para abandonar una Europa que los había convertido
en parias y llegó a un país, México, donde tendrían que reconstruir sus vidas
desde el principio. Y desde donde seguirían luchando contra el general Franco.
A través de los ojos
de su nieto, profesor de universidad en México y narrador de la historia,
iremos conociendo, a través del tiempo, la vida de Arcadi desde aquel once de
enero de 1937 en que decidió tomar parte en una guerra que cambiaría
radicalmente su vida y la de su familia. Jordi Soler ha
rescatado del olvido colectivo la historia real de su familia y la de tantos
españoles que, por haber perdido la Guerra Civil, tuvieron que abandonar su
país para siempre.
Como muchos de
los nietos de exiliados en América la influencia de la guerra civil ha dejado
una profunda impronta en su ideario qus se manifiesta a través de sus obras.
La trama arranca
cuando el protagonista abandona Cataluña. Es un teniente de artilleria
republicano que en la retirada deja atrás a su mujer y su hija recien nacida en
la ciudad de Barcelona. Incluso consigue hacerse acompañar por su hermano
herido, al que en la retirada tendrá que acabar abandonando en un hospital
antes de cruzar la frontera. Nunca mas supo de Oriol después de la guerra.
Viento del norte, galardonada con el Premio Nadal en 1950 situó
a Elena Quiroga en primera línea de la narrativa española. En La Sagreira, un
pazo al norte de Galicia, nace Marcela, hija de una madre que la abandona y un
padre sin nombre. Álvaro de Castro, el amo, la acoge en la casa y encarga su
cuidado a la vieja Ermitas. Marcela crece feliz cerca de la naturaleza, libre y
salvaje, pero La Sagreira es un lugar hermético que no perdona la mancha de su
procedencia: su único hogar es también un entorno hostil, cubierto de
supersticiones, rechazos, habladurías y celos. Con el paso de los años, Álvaro
se sentirá atraído por ella, y esta inclinación amorosa, como el fuerte viento
del norte, hará tambalear los cimientos del pazo y su rígida jerarquía. Quiroga
construye personajes de una gran profundidad, aquejados por un dolor que será
transversal en su obra: el de la soledad y el silencio. A través de Marcela y
Álvaro, sus protagonistas, y el conflicto entre ellos, la autora indaga en
temas tan trascendentales como el sentido de la vida y la muerte, la identidad,
el legado, el deseo y el amor por la tierra; todo ello desde un punto de vista
intimista, que desgrana las emociones con una prosa pulida y honesta. Con un
lenguaje rico y depurado, Elena Quiroga construye una obra magistral en la que
se sirve de los elementos clásicos del naturalismo para abordar los temas que
serán clave en su obra: la intimidad, la soledad y el silencio. Viento del norte es una pieza
imprescindible de la narrativa contemporánea.
La poesía de Cristina Rivera
Garza reunida por primera vez en un sólo volumen.
«En los poemas de Cristina Rivera Garza hay sopas
instantáneas, sillas de plástico color naranja, mandarinas desgajadas, batas de
franela, lentejuelas, rímel y risas, una cajera cuando devuelve el cambio,
papas fritas, té de menta o té de naranja o té de jazmín, Valium, dos cajas de
Marlboro light, trescientas aspirinas, vasos de leche, flores de plástico,
botes de basura, escritorios de metal, latas de sardinas, cables de teléfono,
ambulancias, rocolas. También hay personajes como la Mujer Enorme, la
Ex-durmiente, la Ex-Muerta, la Diabla, la Bestia, Los Sumergidos, los
Desamparados y los Solos y los de Tres Corazones Bajo el Pecho. Además de
algunas de las frases con las que suelen iniciar
los cuentos infantiles —para sumergirnos en una suerte de ensoñación o enrarecimiento, propicios
de la clase de historias que estamos a punto de leer—: Había una vez. O dos.
Érase que se era. Érase que fue o que habría sido. La poesía de Cristina Rivera
Garza es una carretera bífida: un camino
que se bifurca entre la materialidad más tangible y rotunda y la posibilidad de
lo contingente, de lo que podría o no suceder.
Sus poemas son un lugar donde es viable que lo que es sea; pero, sobre todo, y
como anhelaba Alejandra Pizarnik: que sea lo que no es.» Del prólogo de Sara
Uribe.
Este compendio de cinco libros son para la narradora los
“rayos x” de los textos de ficción que fue publicando simultáneamente; una
especie de cara b de la cinta. Hay ciertas continuidades: cuerpos que enferman,
cuerpos que desaparecen en un México que sigue matando a sus mujeres. Con el paso
de los años, sin embargo, se van transformando otros aspectos de su poesía, y
va incorporando nuevos elementos: versos cercenados como un miembro del cuerpo;
poemas que son entradas en un blog, telegramas, tuits; definiciones de
Wikipedia y diagnósticos médicos que adquieren una dimensión lírica bajo su
mirada delicada.