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domingo, 26 de julio de 2015

RETABLO DE LAS MARAVILLAS, de Miguel de Cervantes



El «Retablo de las maravillas» es uno de los ocho entremeses escritos por Miguel de Cervantes y Saavedra y publicados en el tomo Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados, de 1615.1
La historia es una versión de un cuento oriental anónimo que tuvo variadas realizaciones en occidente, desde uno de los cuentos de El conde Lucanor («De lo que contesció a un rey con los burladores que ficieron el paño») hasta «El traje nuevo del Emperador» que recopiló Hans Christian Andersen. En el «Retablo de las maravillas» de Cervantes, unos pícaros (Chanfalla, el propietario del retablo, y su compañera Chirinos) entran en un pueblo con la idea de ofrecerles una función insólita.
En el retablo (teatro pequeño en el que los actores son marionetas) se verá una historia con la particularidad de que no puede ser vista por hijos bastardos o por gente de sangre no pura, es decir, por aquél que no fuese cristiano viejo y tuviese ascendencia mora o judía (tan de acuerdo con los estatutos de limpieza de sangre de la época).
El espectador, consciente de que están timando a los asistentes, incluyendo a las autoridades, se divierte por la crítica de costumbres que supone esta trama. Acaba el entremés con la llegada de un militar que exige al poder político municipal alojamiento para sus exhaustos soldados. Al no conocer el supuesto poder del retablo no le importa decir que no ve nada. Ante esto los timados comienzan a mofarse de él y, afrentado, se enfada, con el desenlace de entremés a palos.

Esta obra cervantina es un buen ejemplo del entremés del teatro español del Siglo de oro; pieza breve, de un sólo acto, dispuesta para ser representada entre acto y acto de una obra teatral, es de carácter jocoso y burlesco, con mucho movimiento y griterío de los personajes.


sábado, 18 de julio de 2015

Y TODOS ESTÁBAMOS VIVOS de Olvido García Valdés




Y todos estábamos vivos, de Olvido García Valdés (Santianes de Pravia, Asturias, 1950), documenta una peculiar mirada al mundo: una mirada que no pretende acuarelar lo observado, ni recamar la página de estribillos o analogías, sino sugerir el espasmódico bullir de lo real. Por eso sus versos abundan en ojos –“los ojos que se es”– y en referencias pictóricas, que dan cuenta de la formación estética de la autora, pero también del acto asombrado de contemplar. Nada rehuye la pupila de la poeta: su ojo-palabra recae en todos los objetos, en todos los rincones, aunque no sea imposible esbozar la arquitectura de sus intereses. Un amplio grupo de poemas plasma escenas naturales, asociadas, por lo general, a momentos germinativos o de vivificación. En estos breves paisajes destacan los pájaros, símbolo de libertad, y tópico caro a otro notable poeta del siglo, José Ángel Valente. Un poema de la sección “Lugares” dice así: “El trajín de los grajos que se van y vuelven / como si hubieran errado. Nada / mejor que hacer que mirar pájaros, / si no es mirar árboles, / ahora que son ramas de grumos, materia / de luz tierna casi líquida, / vegetal y violenta...”. Junto a la observación exterior de un cosmos cíclico y no necesariamente hostil, García Valdés practica la observación entrañada: pinta entonces sonámbulas escenas cotidianas, atravesadas por cosas comunes, por instantes sin relieve, pero también por paradojas e irrealidades, que conforman un espacio onírico y abisal, como teñido por una ardentía lechosa: una cuadrilla de albañiles con monos azules alzan sus andamios en la casa; una mujer limpia con gasóleo un pavimento ajedrezado; otra se dirige a la estación, bajo la lluvia; alguien arranca malas hierbas en un huertecillo situado “en la salida de la M-40, dirección A-6, / en los desmontes entre la autopista y el acceso”. El sueño se entrevera a menudo con estos vislumbres, construyendo un mundo de planos superpuestos y de promiscuidad perceptiva, y reforzando la sensación de extrañeza. Un tercer polo temático es la mujer, a veces desdoblada en madre, por cuya presencia, vigorosa y desamparada, revela la poeta un interés singular. 


domingo, 12 de julio de 2015

HOMBRES BUENOS de Arturo Pérez Reverte


La nueva novela de Arturo Pérez-Reverte. La heroica aventura de quienes se atrevieron a cambiar el mundo con libros

«En tiempos de oscuridad siempre hubo hombres buenos que lucharon por traer las luces y el progreso. Y otros que procuraron impedirlo».
Arturo Pérez-Reverte

A finales del siglo XVIII, cuando dos miembros de la Real Academia Española, el bibliotecario don Hermógenes Molina y el almirante don Pedro Zárate, recibieron de sus compañeros el encargo de viajar a París para conseguir de forma casi clandestina los 28 volúmenes de la Encyclopédie de D'Alembert y Diderot, que estaba prohibida en España, nadie podía sospechar que los dos académicos iban a enfrentarse a una peligrosa sucesión de intrigas, a un viaje de incertidumbres y sobresaltos que los llevaría, por caminos infestados de bandoleros e incómodas ventas y posadas, desde el Madrid ilustrado de Carlos III al París de los cafés, los salones, las tertulias filosóficas, la vida libertina y las agitaciones políticas en vísperas de la Revolución francesa. Basada en hechos y personajes reales, documentada con extremo rigor, conmovedora y fascinante en cada página, Hombres buenos narra la heroica aventura de quienes, orientados por las luces de la Razón, quisieron cambiar el mundo con libros cuando el futuro arrinconaba las viejas ideas y el ansia de libertad hacía tambalearse tronos y mundos establecidos.

La crítica ha dicho...
«Excelente novela, quizá la que mejor le retrate como escritor e intelectual.»
J. M. Pozuelo Yvancos, ABC Cultural

«Una aventura de libros, ideas y amistad, con buenos y malos, una búsqueda, un itinerario jalonado por posadas, lances y emboscadas y teñido de peligros.»
Jacinto Antón, Babelia

«No me impedirán proclamar el disfrute que me ha producido ser parte en esta fiesta también como lector.»
Darío Villanueva, Babelia

«La varita mágica de Pérez-Reverte se extiende no solo a la construcción habilísima de los personajes de ficción, que caminan por la narración con la misma credibilidad que los reales, sino también a la gloriosa capacidad para exponer ideas sobre los asuntos más trascendentes, de forma sencilla y comprensible.»
Marta Robles, La Gaceta Regional de Salamanca

«Arturo Pérez-Reverte nos hace disfrutar de un juego inteligente entre historia y ficción.»
The Times

«Hay un escritor que se parece al mejor Spielberg más Umberto Eco. Se llama Arturo Pérez-Reverte.»
La Repubblica

«Arturo Pérez-Reverte es uno de los maestros del suspense inteligente.»
Le Figaro Magazine


domingo, 5 de julio de 2015

LOS HOMBRES MOJADOS NO TEMEN LA LLUVIA de Juan Madrid



Liberto Ruano, abogado mujeriego y perdidamente romántico, socio del bufete Feiman & Ruano se mueve con igual soltura por juzgados y bajos fondos. Todo va a cambiar cuando se ve envuelto en el asesinato de una prostituta, amenazada a causa de un DVD comprometedor, distraído a un magnate de turbios negocios. Para aclarar el caso y escapar a las sospechas, Liberto sólo cuenta con la ayuda de su informante, Aurelio Pescador, un hombre extraño de no muy claro pasado, y Andrés Feiman, un exiliado argentino de exquisita cultura, socio del bufete. 
Pero nada, ni nadie es lo que parece. ¿Qué contiene en realidad el DVD? ¿Qué tiene que ver la ´ndrangheta, la misteriosa organización mafiosa calabresa, con los grandes banqueros, fuera de toda sospecha?
En "Los hombres mojados no temen la lluvia", Juan Madrid alcanza su cima literaria gracias a sus certeros y brillantes diálogos, a una prosa medida y eficiente, tramas con giros inesperados y personajes inolvidables, como el abogado Liberto Ruano, enfrentado a su pasado y a los tentáculos inmisericordes de las altas finanzas, aliadas de las mafias que operan en el mundo de los negocios.
Esta novela cuenta lo que ocurre en estos momentos: la corrupción y el engaño de las grandes fortunas, amasadas gracias a la doble verdad, la doble moral y la doble contabilidad. 


sábado, 27 de junio de 2015

LAS CONFESIONES DE UN PEQUEÑO FILÓSOFO de Azorín




Con esta obra Azorín cierra la trilogía autobiográfica que inició con La voluntad, cuyo protagonista presenta el tema de la formación del intelectual y de su lucha contra el medio, así como el conflicto entre acción y contemplación. En ella, la atención se desplaza desde lo argumental anecdótico hacia los niveles interiores de la emoción.

José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (Monóvar, Alicante, 1873 – Madrid, 1967), más conocido como Azorín, fue un novelista, ensayista, dramaturgo y crítico literario. La relevancia de su figura se basa, sobre todo, en su lucha por el renacimiento de la literatura española por medio de un grupo de escritores que él mismo bautizó como Generación del 98, del que fue el máximo exponente. En sus escritos prevalece el tema la eternidad y la continuidad, simbolizadas en las costumbres ancestrales de los campesinos, y su obra destaca también por una lúcida crítica literaria. Introdujo, además, un estilo nuevo y vigoroso en la prosa española. Es autor de ensayos como El alma castellana (1900), Los pueblos (1904) y Castilla (1912), aunque se le reconoce, sobre todo, por sus novelas autobiográficas La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904). Escribió textos brillantes en el campo de la crítica literaria como Los valores literarios (1913) y Al margen de los clásicos (1915). Colaboró en distintos periódicos, en los que utilizaba diversos seudónimos: Fray José, en La educación católica; Petrel y Juan de Lis, en El defensor de Yecla, etc. Escribió también en El eco de Monóvar, El mercantil valenciano y El pueblo, así como crítica literaria en ABC y La Vanguardia. En 1924 fue elegido miembro de la Real Academia Española y en 1946 se le otorgó la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.


domingo, 14 de junio de 2015

DIARIOS de Iñaki Uriarte


 (Nueva York, 1946) es un articulista, crítico literario y escritor español, conocido por sus diarios personales. Con su primer libro, Diarios (1999-2003), ganó el Premio Euskadi de ensayo en castellano (2011)1 y el Premio Tigre Juan (2011).2
Uriarte es crítico literario del periódico vasco El Correo, donde también publica artículos de opinión.


[…] Pla dice que hay que escribir como se escribe una carta a la familia, pero con un poco más de cuidado. Aquí voy a hacerlo como si hasta las cartas fueran un alarde de retórica. Como si hablara solo. * […] He estado en la cárcel, he hecho una huelga de hambre, he sufrido un divorcio, he asistido a un moribundo. Una vez fabriqué una bomba. Negocié con drogas. Me dejó una mujer, dejé a otra. Un día se incendió mi casa, me han robado, he padecido una inundación y una sequía, me he estrellado en un coche. Fui amigo de alguien que murió asesinado y fue enterrado por los asesinos en su propio jardín. También conocí a un hombre que mató a otro hombre, y a uno que se ahorcó. Sólo es cuestión de edad. Todo esto me ha sucedido en una vida en general muy tranquila, pacífica, sin grandes sobresaltos. * […] Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.


sábado, 6 de junio de 2015

OBRA POÉTICA de Jules Laforgue



El nombre del poeta francés Jules Laforgue (1860-1887) está vinculado al movimiento conocido como «decadentismo», que mantiene estrechas relaciones con el simbolismo. Es Laforgue quien da una forma poética al espíritu decadente. En la mayoría de los decadentes —y en especial en Jules Laforgue— se detecta el sentimiento de haber nacido demasiado tarde. Imposible volver a Victor Hugo. Hay que liberarse de su influencia. Hay que hallar nuevos caminos. Todos se muestran de acuerdo a la hora de despreciar el siglo en que viven, pero nadie puede poner en duda que ese siglo ha producido obras admirables, incluso para ellos mismos. En 1885 aparecía el primer libro de poemas de Laforgue con el título de " Les Complaintes " , mostrándose ya como un poeta original y plenamente atractivo con tan sólo veinticinco años. El paso estaba dado. Laforgue había hallado su camino, su verdadero camino; una forma de expresión que definía una estética vanguardista y renovadora. Su verso, a menudo dislocado, es la imagen de una naturaleza vibrante e inestable. En su lenguaje se mezclan los términos triviales y los términos raros, los tópicos y los neologismos, todo ello en un intento de reflejar el desorden de un pensamiento que no logra liberarse de sus obsesiones.