Luis Zueco nos embarca en uno de los episodios más desconocidos
y fascinantes de la vida del pintor universal para descubrirnos que el arte
puede ser el arma más peligrosa. Una historia tan vibrante como
extraordinariamente documentada, un viaje a un momento de inflexión para
España, cuando el arte se convirtió en un espejo de la sociedad y, por lo
tanto, en un arma capaz de cambiar la Historia para siempre.
1799, Madrid. Francisco de Goya y Lucientes, pintor de cámara
del rey, publica un libro con ochenta enigmáticas imágenes titulado Los
Caprichos. El contenido de sus páginas —una afilada crítica de la sociedad de
la época, del pueblo crédulo, de la nobleza y del clero — empieza a correr por
la ciudad como la pólvora. El escándalo llega a oídos de la Santa Inquisición,
una institución ya en declive que decide enfrentarse a alguien tan célebre y
respetado como Goya para demostrar que sigue conservando un enorme poder.
Aunque las ventas son un éxito, dos semanas después de
publicarlo, Goya lo retira del mercado. Durante los meses siguientes su
escandaloso contenido comienza a correr como la pólvora. ¿Por qué Goya esconde
su obra más personal? ¿De qué tiene miedo?
Mientras tanto, Angélica Diez llega a la corte huyendo de un
oscuro pasado y acude a Goya para que la retrate. La capital se ha convertido
en un lugar de contrastes, donde convergen las ideas ilustradas que se propagan
por Europa e instituciones como la Santa Inquisición, que se resiste a morir.
A pesar de su larga lista de espera, el maestro accede con una
condición: también deberá posar para el encargo secreto de un poderoso
político. La joven ignora que este los unirá en una peligrosa trama relacionada
con la Inquisición, los Caprichos y un rumor que podría acabar con el maestro:
se dice que Goya ha pintado a una mujer al desnudo.El cuadro pasará a la
posteridad como La maja desnuda. Pronto el artista y su misteriosa modelo se
verán atrapados en una persecución sin tregua, repleta de conspiraciones y
misterios, por las calles y los palacios de Madrid.
Mientras la Inquisición intenta juzgar al pintor como un último
golpe de efecto para mostrar su poder, Angélica descubrirá algo que Goya
siempre supo… No hay arma más afilada que el arte para cambiar la Historia.
Según el propio autor, El juicio es su novela más ambiciosa,
puesto que rinde homenaje no solo a Goya como genio sino a “un hombre
comprometido, que denuncia los vicios, las desigualdades y las injusticias. Que
arriesga todo por cambiar la sociedad y lograr un mundo mejor y más libre”.

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