Juan Antonio Rascón
llega a París en 1878 para ver unos cuadros de Goya que resultan ser las
pinturas negras de la quinta madrileña del artista. Al examinarlas, vuelve a él
la memoria de Rosario Weiss, de quien estuvo enamorado en su juventud. La joven
creció junto a Goya y aprendió de él, pero por encima de todo, fue la hija que
lo acompañó hasta sus últimos días; sin embargo, tras la muerte del pintor,
quedó relegada durante décadas, borrada tanto por su condición de mujer como
por la voluntad colectiva de conservar intacto el mito goyesco.
Más de un siglo
después, el escritor Sergio del Molino contempla el autorretrato de Weiss en el
Museo del Prado y, haciendo uso de la máxima libertad que permite la ficción,
repara los hilos que la historia se empeñó en romper, al tiempo que reconstruye
una época convulsa de la historia política y cultural de España. En ese
proceso, ilumina el singular papel del creador y deja al descubierto la
maniobra que expulsó a Rosario del relato. La hija devuelve su identidad a una
artista excepcional que nunca debió perder el centro de su propia vida.
«Da gusto encontrar que
un joven novelista vuelve a saber que una novela histórica se sostiene no sobre
ideas sino sobre vidas creíbles».José María Pozuelo Yvancos, ABC«Me
fascina esa amalgama de erudición y latido, esa miscelánea de conocimientos y
vibración, esa revoltura de ansiedades presentes y huellas del pasado, que son
los ingredientes perfectos para construir una novela grande».Mercedes
Corbillón, La Voz de Galicia
Una obra de
construcción impecable».Marcelo Sabatino, La Nación (sobre Los
alemanes)
«Un bálsamo
revitalizante, enriquecido co
n humor y
erudición».Ariane Singer, Le Monde (sobre La piel)
«Sergio del Molino mira
donde nadie mira y por eso ve lo que nadie ve. Y lo cuenta con trazo de
escritor grande».Iñaki Gabilondo

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