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sábado, 26 de diciembre de 2020

SALVAR EL FUEGO de Guillermo Arriaga

 


La llama de un fósforo dura solo unos segundos, pero es capaz de incendiar un bosque”. Una mirada, un simple encuentro entre dos seres quizá no tan distintos pero separados por la polarizada sociedad mejicana, sirve a Guillermo Arriaga para tejer una novela fantástica, frenética, apasionante. Dos fieras, una enjaulada en su cárcel tras un crimen horrible, otra en la jaula dorada de una vida burguesa junto a su marido y sus tres hijos, se enzarzan en un amor de locura, porque quizá enamorarse no sea más que eso, una locura aceptada por la sociedad.

 ‘Salvar el fuego’ podría no ser una novela negra al uso, pero desde luego es salvaje, tiene pasajes oscuros y otros luminosos. Es violenta, muy violenta, y retrata a la perfección ese Méjico brutal del narco, donde la vida no vale un peso pero el honor lo vale todo. En esta historia, como si se tratara de un narcocorrido, ni se olvida ni se perdona, y la chamaca del cuate está sagrada hasta para el más viril de los hombres. Los cárteles rivales exhiben la misma piedad que los leones con los cachorros de otra camada. Es la ley del más fuerte, del plomo y el dinero, del poder, de cuerpos desmembrados, torturados hasta la muerte por hombres hechos de fuego y consumidos en las llamas de un infierno que está en la tierra.

La novela de Arriaga, que le ha valido el Premio Alfaguara 2020, le confirma como el escritor más importante del país centroamericano actualmente. Con tintes shakesperianos y un lenguaje tex-mex ‘Salvar el fuego’ explora la capacidad de los seres humanos para cruzar las fronteras de la locura, el deseo y la venganza. Marina es una coreógrafa, casada, con tres hijos y una vida convencional. José Cuauhtémoc proviene de los extremos de la sociedad, un homicida condenado a cincuenta años de cárcel, un león detrás del cristal, siempre amenazante y listo para atacar. Entre ambos se desarrolla una relación improbable. Poco a poco, ella entra en un mundo desconocido y brutal hasta que desciende a las entrañas mismas del fuego.




sábado, 19 de diciembre de 2020

MI HISTORIA de Michelle Obama

 


Desde que las memorias de la ex primera dama se pusieron a la venta, la imagen de Obama ha cambiado sustancialmente. Entre los descubrimientos de los escritos se encuentra el hecho de que sus dos hijas, Malia y Sasha, fueron concebidaspor fecundación in vitro y que ella y su esposo pasaron una crisis matrimonial que los llevó a terapia de pareja. Esta mirada a la intimidad de la anterior inquilina de la Casa Blanca la ha convertido, a los ojos del público, en una persona más cercana e identificable. Prueba de ello es que en 2018, por primera vez, Michelle se ganó el título de mujer más admirada del país norteamericano, rompiendo la racha de 16 años de Hillary Clinton.

Sincera y en ocasiones políticamente incorrecta, relata sin complejos, muy al estilo de la narrativa americana, la relación con su marido, desde el primer beso hasta las discusiones cotidianas motivadas por esperas infructuosas a la hora de la cena. “He intentado ser lo más sincera posible".

En las 426 páginas del libro, Michelle Obama deja claro como el agua su aversión por el actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump. "Nunca le perdonaré”, escribe tajante. La que en otro tiempo fuera una abogada de Harvard de reconocido prestigio expone el daño que Trump hizo -y pudo hacer más- a su familia al propagar rumores sobre la legitimidad de la presidencia de Barack Obama basados en que el expresidente no había nacido en Estados Unidos.

El libro de memorias de la ex primera dama Michelle Obama, Becoming (Mi historia, en su traducción al español), ha vendido casi 10 millones de copias, según anunció la compañía matriz de la editorial Penguin Random House. Las memorias, lanzadas en noviembre, se convirtieron rápidamente en un éxito en ventas y en uno de los libros más populares de la década. “Creemos que estas podrían ser las memorias más exitosas de la historia”, dijo según el Wall Street Journal Thomas Rabe, director ejecutivo de Bertelsmann, empresa matriz de Penguin Random House.




domingo, 13 de diciembre de 2020

UNA TIERRA PROMETIDA de Barack Obama


 

En el primer volumen de sus memorias Obama cuenta en primera persona la historia de su sorprendente trayectoria: de ser un joven en busca de su identidad a convertirse en líder del mundo occidental, y describe con detalle tanto su formación política como los momentos cumbre del primer mandato de su histórica presidencia, una época de grandes conmociones y de profundos cambios. En su relato recuerda sus más tempranas aspiraciones políticas, la decisiva victoria de las primarias de Iowa, que demostró el poder del activismo comunitario, o la emotiva noche del 4 de noviembre de 2008, cuando fue elegido el presidente número 44 de Estados Unidos y el primero afroamericano.

El autor reflexiona sobre la presidencia ofreciendo un análisis tanto del gran alcance que tiene el poder presidencial como de sus límites, y brinda una visión singular sobre el funcionamiento de la política estadounidense y la diplomacia internacional. Obama lleva a los lectores al interior del Despacho Oval y de la Sala de Crisis de la Casa Blanca, a Moscú, El Cairo y Pekín, entre otros lugares, y les hace partícipes de la formación de su gabinete, de la crisis financiera global, su relación con Vladimir Putin, los obstáculos aparentemente insuperables para lograr la aprobación de la reforma sanitaria, el enfrentamiento con los generales sobre la estrategia en Afganistán, la respuesta al vertido de petróleo del Deepwater Horizon o la autorización de la operación que terminó con la muerte de Bin Laden.

El presidente Obama ha dicho: «Ninguna sensación es comparable a la de terminar un libro, y estoy muy orgulloso de este. He pasado los últimos años reflexionando sobre mi presidencia, y he intentado ofrecer una crónica honesta de mi campaña presidencial y mi mandato: los acontecimientos y personas clave que lo modelaron, mi opinión sobre en qué acerté y qué errores cometí, y las fuerzas políticas, económicas y culturales con que mi equipo y yo tuvimos que lidiar, y con las que como sociedad seguimos lidiando», informa Penguin Randon House. Y añade que también ha intentado dar a los lectores «una idea de la trayectoria personal que Michelle y yo recorrimos esos años, con sus increíbles altibajos».

 «En un momento en que Estados Unidos atraviesa un período tan complicado, el libro presenta algunas de mis ideas generales sobre cómo podemos reparar las divisiones de nuestro país en el futuro y hacer que nuestra democracia funcione para todo el mundo, una tarea que no dependerá de ningún presidente por su cuenta, sino de todos nosotros como ciudadanos comprometidos». Espera el expresidente que el libro inspire a los jóvenes en su país, y en todo el mundo, a «tomar el testigo, levantar la voz y desempeñar su papel en rehacer el mundo para mejor».



domingo, 6 de diciembre de 2020

EL NERVIO ÓPTICO de María Gainza

 


 Este es un libro hecho de miradas. Miradas sobre cuadros, sobre los artistas que los pintaron y sobre la intimidad de la narradora y su entorno. Este es un libro singular y fascinante, inclasificable, en el que la vida y el arte se entretejen. Consta de once partes: once partes que son once capítulos de una novela que relata una historia personal y familiar, pero que también pueden leerse como once cuentos, u once incursiones furtivas en la historia de la pintura, u once ensayos narrativos que tratan de desentrañar los misteriosos vínculos entre una obra pictórica y quien la contempla. En sus páginas el Greco trenza lazos secretos con un paseo por un bosque de secuoyas cercano a San Francisco, la enfermedad y la muerte; Rothko y el misterio de los cuadros para el Four Seasons del Seagram Building que se negó a entregar se entrecruzan con un hospital donde el marido de la narradora recibe quimioterapia y una prostituta se pasea por los pasillos; el aduanero Rousseau y el banquete que, entre la admiración y la mofa, organizó Picasso en su honor conectan con el miedo a volar... Y aparecen Hubert Robert y la fascinación por las ruinas; las andanzas de Misia Sert en París y Venecia; Toulouse-Lautrec deslumbrado por las estampas japonesas; el joven Fujita que, atrapado por Cézanne, decide irse a París; Augusto Schiavoni, al que acaso una médium ponga en contacto con su gemelo muerto en una sesión de espiritismo en Florencia; la decisiva visita de Alfred de Deux al taller de Géricault; la relación de Courbet con el mar... Y todo ello actúa como catalizador de las vivencias de la narradora, de las historias de su familia de clase alta, de la evocación de la ciudad de Buenos Aires, de la pasión por el arte, el dolor de la pérdida, la confrontación con la enfermedad, la vivencia del paso del tiempo, la banalidad cotidiana, el desasosiego... Este es un libro que habla de arte con erudición y de la vida con sabiduría. Y lo hace sin grandilocuencia, porque, como decía Cézanne, «lo grandioso acaba por cansar». El sublime resultado nos descubre una voz originalísima, que despliega sus múltiples recursos literarios con sutileza y osadía.

Prepárense para una lectura tan inteligente como inaudita. Gainza trenza elementos propios de la ficción, de la autobiografía, de esa mezcla de ambas que damos hoy en llamar autoficción y que ha existido desde que el ser humano escribió sus primeras letras. También hay divulgación acerca del mundo del arte, un recorrido personal por artistas, tendencias y anécdotas. El arte, el terreno en el que la autora ha desarrollado su actividad profesional durante años, sirve de trabazón a los fragmentos, que en ocasiones ahondan en lo emocional y otras se decantan hacia la explicación erudita. Así, se nos habla de maternidad, de abandono, pero también de Géricault, Sert o tantos otros.

Se percibe desde el principio que acaso el arte sólo sea un pretexto, o un mero recurso íntimo que facilita la veracidad del resto. El propósito del libro parece resumirlo su autora cuando afirma que “uno escribe algo para contar otra cosa”. El resultado es una inusitada joya. Una voz que sorprende a cada párrafo, un buen puñado de ideas interesantes, una mezcla muy bien ligada a partir de ingredientes inconexos, un evidente talento para contar cualquier cosa. En suma, un libro diferente que harán bien en leer.




sábado, 28 de noviembre de 2020

LA SOMBRA DEL VIENTO de Carlos Ruiz Zafón

 


La sombra del viento es el libro que el protagonista, Daniel Sempere, «adopta» en el Cementerio de libros olvidados, un lugar casi mágico que su padre, librero de viejo, le descubre. La historia engancha al joven Daniel como ningún otro libro y a partir de ahí, el misterio sobre su autor, al que casi nadie conoce y cuya vida parece borrada de la faz de la tierra, gobernará la vida de Daniel, que está dispuesto a resolver el enigma a toda costa.

Zafón nos presenta como protagonista a este joven de diecisiete años, con los problemas e inquietudes propios de su edad, dentro de un contexto, el de la posguerra española, quizá más adulto y un poco menos habitual en los libros juveniles. Las calles de una Barcelona entre brumas son el escenario de una apasionada historia de amor, de libros con un poder especial y destinos imposibles, cargada de misterios, miseria y esperanzas contada a través de la nostalgia de sus muchos personajes.

Su compleja trama con multitud de historias paralelas, los personajes extraños que se entrecruzan y una prosa adornada hasta el barroquismo (aunque sin caer en el exceso) son los medios de los que Zafón se vale para hacer de este libro una novela tremendamente entretenida y absorbente desde la primera página, y especialmente recomendable para los enamorados de los libros, a los que nos encantaría poder entrar en ese lugar tan poderosamente intrigante como el Cementerio de los libros olvidados.

Hace unos meses nos enterábamos de la muerte de Carlos Ruiz Zafón, el escritor que será siempre recordado por su maravillosa novela. Aunque ya tenía cierta trayectoria en la novela juvenil, La sombra del viento supuso una revolución en las llamadas lecturas-puente o crossover y le abrió las puertas definitivamente a la «ficción de adultos».

Era 2001 cuando apareció en las librerías una novela que lo cambiaría todo para su autor, Carlos Ruiz Zafón, y también, por qué no, para la literatura española. Hablamos, claro, de «La sombra del viento», una obra traducida a más de cuarenta idiomas y que ha vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo. Casi nada.

«La sombra del viento» era el triunfo de un escritor que se sabía así desde muy joven, que con solo catorce años había pergeñado un historión de quinientas páginas, y que ya había triunfado en la narrativa juvenil. El triunfo de un hombre que entendía la novela como la gran conquista de la literatura, y sentía por ella una admiración reverencial.




sábado, 21 de noviembre de 2020

UN OCÉANO PARA LLEGAR A TI de Sandra Barneda


 

Con una trama situada en el pueblo castellano de Candeleda, la historia de Gabriele arranca con la pérdida de Greta, su madre, y la obligada vuelta a esa localidad donde vive su padre, un ser extraño al que odia por un "malentendido" que su fallecida madre intentará resolver desde el más allá a través de unas cartas que ambos leerán los días posteriores a su fallecimiento.

"Abordo las pérdidas y cómo nos transforman; esto es un tema tabú, pero es uno de los momentos clave en la vida de una persona, porque en ese momento es muy difícil mantener las capas de protección y nos volvemos vulnerables, pero desde ese lugar también nacen cosas muy bonitas", explica esta periodista que nació como escritora con "Reír al viento" (2013).

Calificada por ella como "una novela para un buen chocolate y mantita", Barneda ha conseguido construir un "thriller" sentimental que no da tregua al lector porque en este "espacio de intimidad" sus personajes transitan con ritmo pausado, pero seguro, con sus miedos y excusas hasta descifrar esos malentendidos familiares que los han atado durante toda su vida.

Lo hacen para conseguir tocar la felicidad y romper esos silencios que arrastran como pesadas cadenas.

Porque el silencio es otro de los grandes protagonistas de esta novela: "el silencio por no saber explicar los malos entendidos". Pero también los "silencios por miedo a ser aceptados o a no querer mostrase", como los que viven Ada y la Sole, otras de las protagonistas sobre las que pivota esta historia en la que Barneda quiere demostrar que al final el "amor puede más que la voluntad".

"Así es la vida y por eso una de las bases de la novela es cómo puedes sentirte identificada con cada uno de los personajes. Está contada desde esa ternura que te hace ponerte en su piel y entender que los errores se pueden cometer por la falta de comunicación. Creo que todos nos podemos poner en esa piel, pero no desde el juicio sino desde la compasión y la comprensión", matiza.

Finalizada en marzo, justo cuando comenzó el confinamiento, la periodista reconoce que pensó "¡madre mía!" al tratarse de una novela en la que se vive el duelo, y donde las pérdidas son la clave, ese "pegamento" que une a las familias. Pero también afirma que todo el que acuda a estas páginas encontrará "esperanza"

Es un libro tierno, que nos pone de manifiesto aquellas emociones con las que convivimos y son silenciadas.



sábado, 14 de noviembre de 2020

PANZA DE BURRO de Andrea Abreu



 Si despojásemos a Panza de burro de su ropaje de palabras (como si eso fuera posible) y la dejásemos en el esqueleto narrativo desnudo, correríamos el riesgo de subestimar esta novela. Decir, por ejemplo, que en realidad no cuenta casi nada: las pequeñas aventuras cotidianas de dos amigas (la narradora, de nombre desconocido, e Isora), en un barrio rural del norte de la isla de Tenerife a lo largo de un verano. Podríamos comparar la relación entre las dos amigas (la narradora, más tímida y parada; Isora, un torrente de energía y voluntad aunque con una corriente profunda de rebeldía y tristeza) con la creada por Elena Ferrante en su serie de novelas Dos amigas, por ejemplo; podríamos recordar otras muchas obras, películas o series que se desarrollan a lo largo de un verano y terminan cuando llega septiembre, u otras muchísimas que describen el final de la infancia, la pérdida de la inocencia, el despertar a la complejidad del mundo y a la sexualidad. Incluso podríamos hacer una referencia al (neo-)realismo o al naturalismo por el retrato del ambiente de pobreza en que se mueven los personajes, cierta tendencia a lo escatológico, o incluso por la reproducción del lenguaje coloquial y vulgar.


Pero nada de esto valdría de nada, porque, claro, es imposible e inútil separar una obra de su ropaje de palabras, y porque a partir de esos mimbres conocidos, Panza de burro se eleva (más allá de esas nubes bajas que aplastan a los personajes, se podría decir) hasta convertirse en una novela especial, cargada de belleza y sensibilidad, y sobre todo escrita con una voz narrativa particular y propia, brillante y luminosa.

Lo primero es la sensibilidad con la que el libro está escrito: resulta conmovedora la capacidad para crear poesía hasta en medio de, literalmente, la mierda; para indagar con delicadeza pero sin eufemismos en los pliegues de una amistad compleja y desigual, en el despertar a la sexualidad de las protagonistas (el deseo, la masturbación, las primeras experiencias compartidas) o en las desigualdades económicas y sociales del barrio y de la isla (el Sur como Eldorado al que vienen los turistas a dejar dinero y trabajo, las casas rurales para "estraneros"). Algunos capítulos de la novela, como "comerme a Isora" o "lo último que le queda a una" son pura poesía desatada, aunque en prosa; pero la misma poesía, mezclada con el humor y con la narración cruda aparece en todos los capítulos y en todas las frases del libro.

Y luego, el aspecto más comentado sobre la novela, su lenguaje, o mejor, su lengua, su dialecto, su habla: el español de Canarias, del norte de Tenerife, de dos niñas millenials que viven en un barrio del norte de Tenerife. Una voz libre, fresca y creíble que escribe como habla, con una oralidad que no suena impostada o artificial, que se nutre de la onomatopeya, del localismo, de las deformaciones fonéticas ("Sinson" por "Simpson", "méssinye" por "Messenger"), de los préstamos del inglés como shit o bitch, o de referencias culturales como las telenovelas, Corazón corazón o el grupo Aventura (que yo, como buen abuelete desfasado, no conocía). Es un lenguaje crudo y de apariencia espontánea (que sin duda tiene una buena carga de trabajo detrás), pero de una belleza y una fuerza innegables. Una voz tan original que a mí, como a la editora Sabina Urraca, también me ha dado envidia al leerla: me gustaría saber escribir así.