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domingo, 9 de mayo de 2021

ENERO de Sara Gallardo

 


Hay gritos que solo puede escucharlos nuestra propia alma. Gritos que hacen que se doblegue el paisaje, y que sin embargo son el más extenso de los silencios para quien nos rodea. Y eso es Enero, la colosal novela de Sara Gallardo, un grito provocado por el abuso, por el dolor, por la inercia, por la traición y por la rendición. El baile doliente de un cuerpo que lucha contra el amor, contra la culpa, contra la sociedad, contra él mismo.

El título lo dice todo (aunque aquí sea una contradicción, porque el calor desmantela la estabilidad de los protagonistas) y es que no hay mes tan feroz como lo es enero, tan yermo y sin embargo con tantas promesas de año nuevo.

Las páginas de esta novela son tesoros brillantes y filosos, monedas de oro en las manos de un hambriento. Pero también el pasatiempo que entretiene al diablo. Es, sin duda, un libro que busca la sangre de quien lee. Un libro que hiere y que alimenta, que explota con esa violencia arrasadora con que el miedo hace zozobrar las biografías. Es un cúmulo de belleza que exhala el mismo vaho que exhala quien, habiendo jugado a la ruleta rusa, al final de lo que cree que será una hazaña tan solo escucha el clic insulso de la salvación.

En él hay una hibridación libérrima de Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. Enero, como las célebres obras de Lorca, también habla de los secretos que carcomen las habitaciones y gangrenan los cimientos de las casas. De la locura heredada que se atribuye de manera aleatoria y que deja marcas invisibles sobre el futuro de la elegida (Alcira y Nefer, la Adela y Angustias gauchas). De la violencia estática como un objeto más de la casa. De la opresión de la religión por parte de los amos que con los años acabará inhabilitando el agnosticismo de los siervos. De la obligación de ser infeliz pegada a la biografía, como si fuese un hechizo que acabará maldiciendo a quien lo hizo. De temerle a la vida mucho más que a la muerte. De la genética de un monstruo habitando dentro de un útero.

Enero posee una escalofriante sinceridad y un sinfín de palabras que demuestran lo que el mundo es para la mujer. Desde la primera página demuestra que para nosotras el peso de la religión no es tan distinto al de la ciencia:

«Tal vez al decir las cosas el médico sirva para que el pecado salga de dentro».



 


domingo, 2 de mayo de 2021

DIEZ MUJERES de Marcela Serrano

 


Diez mujeres se reúnen en una terapia de grupo para contar su vida, sus pesares, sus alegrías y, en el fondo, desnudar sus sentimientos en un ejercicio de liberación. Porque, en definitiva, por lo que todos luchamos es por romper las cadenas que nos atan fuertemente a nuestros temores.

Siempre he sentido admiración por los relatos en primera persona. Me dan la esencia que le falta a las terceras personas, me transmiten una sensación de realidad pocas veces vista y leída, y me hacen reflexionar sobre la vida que acabo de descubrir en las páginas. Así es “Diez mujeres”. Vivir la vida puede parecer sencillo, pero vivirla enfrentándote a ella ya es más complicado. Por eso, que una autora como Marcela Serrano nos permite ahondar en la vida íntima de sus personajes hace que te sientas parte de una historia que, de otro modo, no hubieras podido descubrir por tus propios medios. O a lo mejor es que, en realidad, lo que se cuenta en esta novela, en este conjunto de relatos que se unen en un eje central, es la vida de todos y cada uno de nosotros. No soy de los que opinan que haya una literatura para mujeres y otra para hombres. Creo que la literatura está al servicio de todos y cada uno de nosotros, sin hacer distinciones de sexo. Por eso, cuando me leí “Diez mujeres” la gente a mi alrededor me decía que la literatura para mujeres era siempre igual, siempre lacrimógena, siempre contando intimidades que a nadie le interesaban. Mi respuesta fue la siguiente: la literatura pertenece al momento, a un punto vital en el que necesitas cierto tipo de libros, sentirlos de una manera especial porque, para bien o para mal, te están contando algo que te sucede, que en tu interior pugna por salir y rebelarse. Y así fue cómo me sentí al abrir y posar mis ojos en las páginas que me ha regalado Marcela Serrano. Porque en realidad, se trata precisamente de eso, de hacer sentir especial a cada uno de los lectores, que puedan absorber diferentes matices, diferentes realidades, y que sean capaces de hablar durante horas de un mismo libro que, aun siendo el mismo, para cada uno de nosotros es diferente.



domingo, 25 de abril de 2021

SIRA de María Dueñas

 


 Con una tirada inicial de medio millón de ejemplaresSira es el lanzamiento editorial del año y una de las novelas más esperadas de María Dueñas. En ella, Sira Quiroga regresa más madura y segura de si misma. “Este personaje es muy poliédrico, se va aclimatando a cada momento, agarrándose a las cosas que se le cruzan por delante, pero ahora Sira toma más decisiones, antes se dejaba arrastrar. Ahora ha madurdo y afronta la maternidad en solitario”, asegura Dueñas.

Además de Sira, sus lectores se van a volver a encontrarse con personajes de aquella primera entrega, tal y como avanza la escritora. “Habrá varios cameos”, cuenta. “Estarán Marcus Bonnard; Gonzalo Alvarado; su madre Dolores, que vive en Tetuán casada con un señor ya ha rehecho su vida; también van a volver a encontrarse con Félix Aranda y con Candelaria que no pasa por su mejor momento, sigue en la pensión, pero ya no entra dinero. Aquí Sira va a serle de gran ayuda”, continúa.

Sira sitúa a los lectores durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial. Terminadas su misión como colaboradora de los Servicios Secretos británicos, Sira trata de buscar algo de calma y viaja hasta Jerusalén para acompañar a Marcus. Sin embargo, la situación política allí es convulsa y tras quedarse embarazada decide trasladarse a Londres con su hijo Víctor. El destino la obligará a reinventarse, tomar sola las riendas de su vida y luchar con garra para encauzar su futuro.

Entre hechos históricos que marcarán una época, Jerusalén, Londres, Madrid y Tánger serán los escenarios por los que transite. De nuevo, la ambientación y los detalles tan cuidados que imprime María Dueñas aportan verosimilitud a los espacios. “Es algo que me encanta, hay una tarea minuciosa de documentación que disfruto enormemente. Pero también es esencia porque la forma en la que viven los personajes al final determina su manera de ser”,

La clave pasa por la llegada de Sira a Londres. “Ahí va a empezar a salir al mundo por su cuenta y entra en contacto con la BBC”, explica Dueñas. En mitad de las tensiones políticas y económicas que Argentina y Reino Unido mantenían a finales de los años 40, el gobierno decide contar con los servicios de Sira para una misión. “Mandan a Sira a España durante la visita en 1947 de Evita Perón y le dicen que se haga pasar por una supuesta reportera de la BBC de Londres que sigue el tour de Evita”




viernes, 16 de abril de 2021




 

Candela es una mujer que ronda los 40 años, y regenta junto a su madre y su abuela un bar, El Cancerbero, que les cedió un antiguo novio de su madre hace años. La vida del bar es la vida de Candela y alrededor de esa barra, restaurante y cocina es donde transcurre la mayor parte de su vida y también donde están la mayor parte de las personas que conoce. Y así, en un bar de barrio donde cada día se juntan las mismas personas es donde conoceremos a Loli, Iván, Fermín, Ankanke, Tomás…. y una multitud de personajes totalmente variados como los que encontraríamos en cualquier bar un lunes a mediodía. Personas reales, con sus vidas, sus problemas y que, día tras día, comparten un rato más o menos extenso entre esas cuatro paredes.

En Candela se reúnen tres generaciones: Candela, su madre y su abuela. Y alrededor de estas tres generaciones, una de ellas con una presencia muy especial, de sus vivencias, de sus aciertos y sus errores, iremos descubriendo la vida de Candela, sus miedos, sus pensamientos, sus anhelos y su manera de ver la vida. Y si hay algo que me ha sorprendido en Candela, como personaje, es que es una mujer (que ronda los 40) que, si nos la describieran desde fuera pensaríamos que es una desgraciada, que tiene una mala vida y mil motivos para estar triste, pero, sin embargo, Candela no puede estar más alejada de esta descripción. Ella ha aprendido a vivir con lo que le ha tocado, ha convivir con su pasado, a disfrutar de las cosas buenas que le brinda la vida y a conformarse y disfrutar con las pocas alegrías que le llegan y las pocas personas con las que cuenta en su vida. Y quizá esta es una de las mejores reflexiones del libro y que te deja con muy buen sabor de boca: al igual que hay personas predispuestas al drama, hay personas predispuestas para la felicidad Candela es una de ella. Candela es una novela que te hace sonreír, compadecer al personaje principal en muchas ocasiones para luego darte cuenta que no hay porqué hacerlo porque ella es feliz con lo que tiene aunque desee mucho más.

Si tuviera que explicar de qué trata Candela, diría que de la vida misma pero, sobre todo, diría de comienzos y de ganas de vivir. Una novela breve, que te durará dos tardes en las manos y que, cuando te quieras dar cuenta, habrás terminado con una sonrisa en los labios.



 

domingo, 11 de abril de 2021

LIMONES NEGROS de Javier Valenzuela

 


Limones negros es quizá, de entre todas las novelas ambientadas en Tánger que se han publicado en los últimos meses, la mejor de todas ellas. Se ambienta en el Tánger actual. Javier Valenzuela recupera para este libro al protagonista de su anterior novela Tangerina, el profesor Sepúlveda, quien, junto a la capitán de la Guardia Civil Lola Martín, se verá envuelto en una interesante trama de corrupción que une a ambas orillas. Inteligentemente, nos sumerge en el turbio ambiente que se ha ido generando con el negocio inmobiliario que se desarrolla en Tánger de manera casi salvaje, pero además muestra una realidad vergonzosa que también es actualidad y realidad del día a día de este nuevo Tánger: la prostitución infantil y la presencia de niños en las calles que siguen drogándose con pegamento. A eso añade las inversiones de los países árabes que traen con ellas el salafismo, el cambio social que se está produciendo en la sociedad tangerina y que se refleja en menos permisividad y más presencia en la vida cotidiana de la religión, la censura imperante en la nueva moral, la hipocresía que todo esto conlleva. Como toda novela negra que se precie, no es sino un reflejo y una denuncia de la sociedad de este nuevo Tánger.

Limones negros además lleva al lector por lugares del Tánger actual que no son los habituales de otras novelas ambientas en la ciudad. Y, además, sabe introducir en la trama a personajes reales y emblemáticos para cualquier tanyaui como es, por ejemplo, la presencia del escritor Mohamed Chukri, a quien utiliza para guiar al lector por algunas peculiaridades de esta ciudad mítica. Es, por tanto, una novela con muchos vericuetos, pero todos ellos perfectamente trenzados.

Como buena novela negra hay algunos personajes que se quedan grabados en la memoria: el profesor Sepúlveda, por supuesto, pero también Adriana Vázquez, personaje esencial de la novela, o Suleimán o esos otros más oscuros que nos recuerdan a los Blesa y compañía…




domingo, 4 de abril de 2021

OTRA VIDA POR VIVIR DE Theodor Kallifatides



 Durante el confinamiento de la primera ola de la pandemia, va a hacer ya un año, me acompañó entre otros un libro que ya ha pasado a formar parte de mí como todo lo que nos emociona, nos enseña o nos hace pensar. El libro —una novela— es de un escritor griego que vive en Suecia, a donde emigró en los años sesenta y desde donde escribe como si nunca hubiera abandonado su país. Theodor Kallifatides es su nombre.

En El asedio de Troya, la novela que leí en aquellos días, Kallifatides cuenta una historia que a la luz de lo que estaba ocurriendo en el mundo entonces y de lo que continúa ocurriendo hoy cobra otra dimensión. Una maestra de un pueblo griego ocupado por los alemanes durante la II Guerra Mundial les lee a sus alumnos la Ilíada para que se evadan de lo que está pasando en su pueblo y para que por comparación lo relativicen, cosa que logra solo mientras la lectura dura, pues cuando los alumnos salen de la escuela se enfrentan a la realidad de nuevo. Y la realidad es que los alemanes imponen sus condiciones y mandan en el pueblo, maltratan a sus padres y vecinos, incluso matan a 10 de ellos en un macabro sorteo público en venganza porque uno de los suyos murió en una emboscada de la resistencia. La maestra, día tras día, les va leyendo la Ilíada a sus alumnos sin escatimarles las más feroces escenas, esas en las que se manifiesta la crueldad humana, que en el relato de Homero son numerosas, y a cuyo lado la de los alemanes parece casi hasta soportable. Cubrir con una tragedia otra es un remedio para la desesperanza y es lo que cuenta El asedio de Troya, que a mí me sirvió para evadirme de la propia en aquellos primaverales días de la pandemia, que pasé lejos de mi casa.



domingo, 28 de marzo de 2021

MISS MARTE de Manuel Jabois

 



Manuel Jabois le salió en un rapto el primer capítulo de Miss Marte, su segunda novela, que está llamada a convertirse en uno de los éxitos editoriales en español de 2021.

El primer capítulo lo escribió en verano de 2019, cuando Malaherba ya se perfilaba como uno de los libros más aplaudidos de aquel año, y la inspiración surgió de una frase, la misma con la que arranca Miss Marte: “De la novia se dijo que había aparecido en su propia boda de blanco ‘como si estuviese metida en una secta”.

Escribí el primer capítulo del tirón y no sabía qué hacer con él”, recuerda Jabois. “Estaba muy fascinado con ese texto y no tenía ni idea de por qué, hasta que me lo explicaron: resulta que había conseguido meter un elefante en una bañera”.

Manuel Jabois (Sanxenxo, 1978) es una de las firmas más reconocidas del periodismo español. Curtido en la escuela de la prensa local, su estilo y versatilidad le valieron el pasaporte para los grandes medios nacionales, y hoy analiza la actualidad (y la vida) en El País, la SER, TVE y GQ con una voz propia y reconocible.

Y aunque domina y desfila con soltura entre los distintos géneros y formatos periodísticos, en la literatura, y a pesar del reconocimiento que obtuvo por Malaherba, el autor todavía se ve a sí mismo como el jugador del equipo juvenil al que acaban de promocionar a la primera plantilla: “Estoy escribiendo novelas como quien entrena, intentando aprender”, asegura.

“El problema de meter un elefante en una bañera -continúa Jabois- es que luego hay que sacarlo para que la historia cuaje. La primera parte del libro la escribí muy feliz y muy libre, y luego hubo un parón muy largo, porque yo no soy Patricia Highsmith”, confiesa.

Le hizo falta un año y, sobre todo, la terrible sombra de los plazos de entrega, para deshacer el entuerto literario que había formado. Pero, al final, Jabois ha conseguido una narración que atrapa al lector y cuya trama va deshojando con ritmo preciso y prosa deliciosa, generando un dilema irresoluble entre devorar la novela hasta llegar a la última página o saborearla en bocados pequeños.