Seguidores

sábado, 8 de diciembre de 2018

LOS BUENOS AMIGOS de Use Lahoz



Dos pobres diablos, carne de cañónSixto y Vicente forjan una amistad que les convierte en hermanos de por vida entre las paredes de un orfanato de Barcelona. El lector sabe que un día u otro se encontrarán después de que agarren la vida por diferentes caminos. Guardan en corazón y alma su drama de infancia aunque no quieran. Cuando se conviertan en adultos nos mostrarán cómo estaban de curadas o no, sus cicatrices. Porque en “Los buenos amigos” hay mucha tristeza y ternura, pero también violencia soterrada: la sangre no se ve pero se presiente con la expresión constante del dolor
. A esta historia no le sobra ni le falta nada. Ello quiere decir que todo lo que se narra, lo que se explica y se describe es necesario a los efectos de la eficacia y el placer de su lectura. Use Lahoz ha escrito una novela redonda. Todo está pensado y puesto para que el relato consiga nuestro interés. Se trata de seguir su trama y sus avatares con ese encendido interés que nos procura una novela muy bien urdida y mejor acabada. En primer término, debo destacar la precisión narrativa de su voz omnisciente.
 Una voz que nos guía, que nos expone la dimensión humana, psicológica y moral de sus personajes sin que tengamos que tomar partido por ninguno. Diría que Los buenos amigos es una novela de destinos desencontrados, a merced del azar o de decisiones equivocadas, víctimas de la codicia, la frustración o de los sentimientos más gestionados.
Los buenos amigos son varias novelas. Una novela de formación (o deformación), una novela sobre el paso del medio rural al urbano, una novela sobre la emigración del sur de España a Cataluña, sobre la ascensión social y sus costes humanos. Lahoz enfrenta dos modos de mirar el mundo, el de dos adultos que fueron niños en un orfelinato en la posguerra.
Su escritura es una voz. Omnisciente que deja que seamos nosotros quienes tengamos la última palabra.
Por momentos tuve la impresión de estar leyendo una novela de Balzac. Ese aire entre trágico y triste de los personajes balzacianos, tan llenos de ilusiones perdidas.
Lahoz demuestra que el realismo no está muerto. Que puede vivir con otras tendencias. Siempre que sea para contarnos lo que nos cuenta y como nos lo cuenta Lahoz


sábado, 1 de diciembre de 2018

AVENTURAS IBÉRICAS de Ian Gibson




Aventuras ibéricas es un magnífico compendio de la fervorosa dedicación de Gibson que, como en el epílogo de Borges, “traza la imagen de su cara”. Un libro muy personal, sin merma de rigor, que es una invitación a valorar la misteriosa riqueza del pasado y no condescender a la adherencia tan española de contar sólo con el presente. “En España no se piensa jamás en el futuro”, recrimina el hispanista, y en su reflexión sobre el Quijote trae a colación a la libre Marcela, que, tras su razonamiento, “se anticipa en siglos a los de las feministas”, Cervantes se olvida de ella al atender otras aventuras. De estas demoras y escamoteos está hecha la realidad, y ello nos concierne no por suceder en la ficción o en el pasado, sino que nos atañe por quedar inconcluso, en el aire, a la espera de resolución. Con adhesión indeclinable, Ian Gibson se ha propuesto agitar ese aire, y su libro es una propuesta pedagógica que nos reconviene para no desa­tender el futuro del país. Aunque ya con nacionalidad española, su mirada de extranjero sigue siendo gravemente pertinente y gratamente generosa. Hubiéramos deseado, no obstante, más irreverencias que la objeción al griterío español o a la falta de señalización adecuada. Pero la ironía, tan cervantina, discurre por sus líneas, y esa cualidad de la inteligencia hace de Aventuras ibéricas un libro imprescindible.
Sesenta años de investigación de una idiosincrasia se concentran aquí, en forma de afligida diatriba, en el último capítulo, ‘España amor, España tristeza’, donde no se evita la acusación a la desmemoria de una política que mantiene en cunetas y fosas comunes unos 130.000 desa­parecidos, insensibilidad que produce en Gibson “una profunda indignación” que vuelve mucho más valiosas las páginas precedentes, en especial las dedicadas a la renovación del Museo de Antropología Nacional, del que ofrece una apasionada descripción de sus salas que suscitará en el lector la urgencia de conocer la protohistoria de “esa encrucijada de pueblos de múltiple procedencia” que se opone a la ortodoxia esencialista aún tristemente patente en la España actual.


sábado, 24 de noviembre de 2018

LA MUJER QUE BUCEÓ DENTRO DEL CORAZÓN DEL MUNDO de Sabina Berman


Novela poética sobre la historia de una joven con Síndrome de Asperger, brillante, que aporta sugerentes ideas para transformar la industria atunera de la que son propietarias su tía y ella. De cómo Karen evoluciona de una niña salvaje, afectada de mutismo a convertirse en toda una magnate del sector de la pesca del atún.
Lo más interesante es el retrato interior de la protagonista, Karen, inocente, salvaje, rebelde, fascinada con el mundo que la rodea; nadie sabe de dónde viene y, lo que es peor, dónde va. Es torpe para desempeñar ciertas tareas, pero un sorprendente genio para otras. Y es que Karen tiene “tres incapacidades que son sus mayores virtudes”: no sabe mentir, no se preocupa por lo que no existe y sabe lo que sabe y lo que no. “Nos lleva una buena ventaja”, dice la autora.
Esta novela es un estudio psicológico del ser humano que invita a una constante reflexión. Así, a través de Karen, la autora refleja la aplastante tendencia del hombre a fantasear. “Buena parte de nuestras preocupaciones son fantasías. Y nuestra ideología, también.”
Karen vive en el sótano de la casona que ha heredado Isabelle. Su hermana ha fallecido y por eso ella se traslada de los EEUU a Mazatlán para hacerse cargo de Atunes Consuelo. En la herencia no se hablaba nada de Karen. Isabelle cree que su sobrina tiene autismo aunque nadie puede asegurárselo. Adoptándola como una hija propia empezará a enseñarle a hablar, a leer y a hacerse su sitio en el mundo.
Sorprendida Isabelle averiguará las capacidades especiales que Karen tiene, como una memoria superior al 98% de la población y una comprensión espacial al 99,99%. El embargo de los EEUU a los atunes mexicanos marcará el despegue de Karen, quien inesperadamente y siendo una niña todavía, tomará la palabra en el congreso de empresarios dándoles una arenga que deja a todos impresionados. A partir de ahí los sucesos se aceleran y su visión empresarial la convertirá en la reina mundial del atún.


sábado, 17 de noviembre de 2018

EL LIBRO DE MI MADRE de Albert Cohen


Se dice en El libro de mi madre, de Albert Cohen que son “los recuerdos, esa terrible vida que no es vida y que hace daño”, aunque ya sobra decir que la escritura calma el sufrimiento, y nos permite hacer memoria de lo que un día nos acompañaron.
El libro de mi madre es una “pequeña joya”, en palabras del bibliotecario que me lo recomendó, y nos propone un sincero recuerdo de la madre del autor, que solo se da cuenta de cuanto la quiere cuando esta se va. Es un réquiem por la madre, que nos invita en todo momento a suspirar porque esa madre simboliza todas las madres del mundo. El amor incondicional, el no dormir por atender a los hijos, el simple hecho de hacer una comida y preguntar todo el tiempo si te gusta, el vender hasta el alma por ayudarnos… en definitiva, todas esas acciones cotidianas en las que la madre siempre está ahí, aunque aparentemente no valoremos su presencia.

El libro de mi madre llora a la madre, pero también a esa infancia y juventud del autor, el cual se busca en los recuerdos, sabiendo que nada volverá. Le da vueltas a la pluma y se pregunta continuamente si el ejercicio de la escritura servirá para algo. Al final saca la conclusión de que estas palabras servirán para que los que las leamos comencemos a darnos cuenta de que el amor de la madre es inigualable, ya que ninguno será tan incondicional.
“No valoraba lo suficiente el que estuviera viva. No deseé lo suficiente sus estancias en Ginebra. ¿Es posible? Existió, pues, una época maravillosa en la que no tenía más que mandar un telegrama de diez palabras para que, dos días más tarde, apareciese en el andén de la estación, con su sonrisa convencional de tímida, sus maletas siempre deterioradas y un sombrero demasiado estrecho”.
Es esta una de las mejores historias de amor jamás escritas, porque se reconoce la imposibilidad de recuperar a la madre y aun así se sigue escribiendo al correr de la pluma. Por eso os la recomiendo, ya que pensaréis en lo que a menudo no pensáis.


sábado, 10 de noviembre de 2018

EL PALACIO AZUL DE LOS INGENIEROS BELGAS de Fulgencio Argüelles


Nuestros ingenieros llegaron de Bélgica y pertenecían a esa clase acomodada que poseía el poder porque era dueña del trabajo, de la salud, de la educación y hasta del agua y del aire que se respiraba, que promovían mejoras sociales con la única finalidad de aumentar la productividad, y por lo tanto sus ganancias.
La historia nos la va contando un niño al que el autor hace evolucionar poco a poco ante nuestros ojos, y en palabras del propio autor, “es un aprendiz de jardinero empeñado en buscar y alcanzar la sabiduría”. Nalo es un personaje creíble, que inicia el relato siendo aun niño y  nos llevará de su mano por la historia, mostrándonos la convivencia entre dos mundos: ricos y pobres, en una visión personal carente de rencor. La novela refleja la búsqueda constante del conocimiento y la perfección. Y a través de la vida de los personajes nos introduce en importantes momentos históricos que anuncian grandes cambios. Nalo entenderá el amor como la manifestación más humana del conocimiento compartido.
Pero el libro es mucho más, no hay personaje de la novela que no sea especial, su hermana, la dulce y poética Lucía, una mujer muy adelantada a su tiempo, con la que sufrimos y a la que llegamos a perdonarle… todo; su madre, amargada y carente de compasión; su padre, un minero al que conocemos en su propio entierro pero al que tan bien llegamos a conocer a través del libro; su abuelo, fundamental para el futuro de Nalo; la abuela, que curiosamente siempre se expresa a través de refranes; Eneka, un hombre cabal, sensato y sensible, un personaje extraordinario que había leído toda la Enciclopedia Universal; Elena, su primer amor; Julia, la niñera, con quien descubre el sexo; Jacob y su hermano Hendrik, los Ingenieros belgas, y  Geertghe esposa de Hendrik que junto con el abuelo de Nalo dan un sentido a la novela pues a través de lo que Nalo nos cuenta podemos intuir lo que hubo o hay entre ellos. Encontramos otros personajes secundarios, pero no por ello menos importantes para la historia.
El estilo literario es muy elaborado. Frases largas pero muy redondas, perfectamente cuidada la selección del vocabulario, muy culto (para algunos es aquí donde creo que radica el problema a la hora de leer a Argüelles pero estoy segura que para el público latinoamericano, acostumbrado a sus grandes y cultos autores, será un a delicia). Sus comparaciones y metáforas, están siempre llenas de poesía y sonoridad.


domingo, 4 de noviembre de 2018

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER de Milan Kundera



El libro comienza con una reflexión vinculada directamente al título de la obra. Se nos presenta la teoría del eterno retorno de Nietzsche para que podamos diferenciar mejor entre los términos levedad y peso.
El narrador se plantea si realmente la levedad es lo más deseable, teniendo en cuenta que cuando una persona sufre y soporta una pesada carga sobre sus hombros es cuando vive intensamente su propia existencia. Además, el hecho de que los acontecimientos sólo ocurran una vez en la historia, sin posibilidad de repetición o de que las decisiones tomadas puedan ser comparadas con otras, les aporta ese tinte de levedad.
Por ejemplo, de tener que repetirse infinitamente un acontecimiento terrible, perdería parte de su esencia efímera y caería así en el peso, haciendo más imperdonables y pesadas las acciones cometidas. El hecho de que una decisión no puede ser de antemano comparada con otra hace que todo esté, al menos en parte, permitido y hasta perdonado.
Esta dualidad entre levedad y peso se mantiene a lo largo de toda la novela. Los personajes y sus actos son, a menudo, clasificados en uno de ambos bandos por el narrador.
Los capítulos del libro están divididos de forma que en cada uno de ellos cambia el protagonista. Los sucesos son los mismos, pero vamos cambiando la perspectiva desde la que los apreciamos de los ojos de uno a otro de los personajes.
El narrador es omnisciente y es el que nos va guiando, como un director de orquesta, por toda la novela. En un punto, casi al final de la obra, este narrador se quita la máscara (que ya adivinábamos) y se nos descubre como el propio Kundera. En ese momento cambia radicalmente el estilo de la obra y nos confiesa el motivo por el que la ha escrito, los rasgos que hay de él en cada uno de sus personajes y a partir de qué están construidos.
Los personajes son mis propias posibilidades que no se realizaron. Por eso les quiero por igual a todos y todos me producen el mismo pánico: cada uno de ellos ha atravesado una frontera por cuyas proximidades no hice más que pasar. Es precisamente esa frontera (la frontera tras la cual termina mi yo), la que me atrae.
Todos los personajes, a su manera, están incompletos y son infelices por uno u otro motivo. A pesar de su debilidad, muchos se muestran pesados y terminan condicionando a los que los rodean con sus decisiones. Todos sienten el peso de la existencia en algún punto de sus vidas y en vez de evitarlo lo que hacen es insistir en su conducta y atarse más al peso que los somete (bien sea el amor por la pareja, las señales del destino o la tendencia a la traición)

domingo, 28 de octubre de 2018

CÓMO MATAR A UNA NINFA de Clara Peñalver


Ada es una mujer libre, decidida y fuerte, que valora por encima de todo su independencia. Lleva la vida que desea, tiene un trabajo que le apasiona, disfruta de su cuerpo y del sexo con total libertad, tiene un buen círculo de amistades y se saca un pequeño sobresueldo ayudando a un amigo, Enrico, a destapar modestos chanchullos (maridos infieles, empleados que estafan a sus empresas…). Cuando Enrico acepta un nuevo encargo (descubrir el paradero de Mari Vila, una famosa modelo que ha desaparecido sin razones aparentes y sin dejar rastro alguno), será Ada la encarga de llevar a cabo la investigación, aceptando más responsabilidad de la que hasta ahora había tenido e involucrándose sentimentalmente en ella. A su vez, un loco, apodado el “Asesino de la Hoguera” está acabando con la vida de varias mujeres. ¿Guardan alguna relación ambos hechos? ¿Hasta dónde debería implicarse Ada?


Al igual que su protagonista, la autora ha optado por construir personajes muy realistas e imperfectos, como la vida misma. Ha sabido dar a sus historias los toques justos de dulzura, locura y tristeza para que provoquen algo en el lector. Cada uno de ellos juega su papel en la historia: unos intervienen en la complicada vida emocional de Ada (la madre, Flor, las amigas, Nico…), mientras que otros (Enrico, José Luis, Roberto…) son vitales para el nudo principal de la trama, que se corresponde con la parte de misterio y acción. 

La narración está hecha en primera persona desde el punto de vista de Ada, y se caracteriza por su desparpajo, sencillez y frescura. En realidad, el libro es el relato de Ada de su propia historia, una forma de librarse de los demonios que le atormentan y de descubrir la verdadera razón de su malestar. 

Uno de los elementos más interesantes de la novela ha sido para mí conocer el final de Ada, si superaría sus temores y estaría en paz o si seguiría atormentada (esto no quiere decir que no me interesase la otra parte, que a ratos quedaba ensombrecida por ella). La evolución de Ada me ha parecido muy acertada, lo mismo que el resultado final; los cambios en nuestra heroína se producen con lentitud y de una forma creíble. No me puedo olvidar de la parte de misterio, que tiene muchísimo peso. Los misterios no se desvelan demasiado rápido y el lector acompaña siempre a Ada en sus aventuras, en cada una de las pesquisas que hace. La trama cuenta con giros suficientes y logra enganchar hasta el final.