Viento del norte, galardonada con el Premio Nadal en 1950 situó
a Elena Quiroga en primera línea de la narrativa española. En La Sagreira, un
pazo al norte de Galicia, nace Marcela, hija de una madre que la abandona y un
padre sin nombre. Álvaro de Castro, el amo, la acoge en la casa y encarga su
cuidado a la vieja Ermitas. Marcela crece feliz cerca de la naturaleza, libre y
salvaje, pero La Sagreira es un lugar hermético que no perdona la mancha de su
procedencia: su único hogar es también un entorno hostil, cubierto de
supersticiones, rechazos, habladurías y celos. Con el paso de los años, Álvaro
se sentirá atraído por ella, y esta inclinación amorosa, como el fuerte viento
del norte, hará tambalear los cimientos del pazo y su rígida jerarquía. Quiroga
construye personajes de una gran profundidad, aquejados por un dolor que será
transversal en su obra: el de la soledad y el silencio. A través de Marcela y
Álvaro, sus protagonistas, y el conflicto entre ellos, la autora indaga en
temas tan trascendentales como el sentido de la vida y la muerte, la identidad,
el legado, el deseo y el amor por la tierra; todo ello desde un punto de vista
intimista, que desgrana las emociones con una prosa pulida y honesta. Con un
lenguaje rico y depurado, Elena Quiroga construye una obra magistral en la que
se sirve de los elementos clásicos del naturalismo para abordar los temas que
serán clave en su obra: la intimidad, la soledad y el silencio. Viento del norte es una pieza
imprescindible de la narrativa contemporánea.
La lectura es un acto de soledad, una forma de vivir con uno mismo, de conocerse y de relacionarse con las otras personas y con el mundo.
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viernes, 26 de diciembre de 2025
VIENTO DEL NORTE de Elena Quiroga
viernes, 19 de diciembre de 2025
ME LLAMO CUERPO QUE NO ESTÁ de Cristina Rivera Garza
La poesía de Cristina Rivera
Garza reunida por primera vez en un sólo volumen.
«En los poemas de Cristina Rivera Garza hay sopas
instantáneas, sillas de plástico color naranja, mandarinas desgajadas, batas de
franela, lentejuelas, rímel y risas, una cajera cuando devuelve el cambio,
papas fritas, té de menta o té de naranja o té de jazmín, Valium, dos cajas de
Marlboro light, trescientas aspirinas, vasos de leche, flores de plástico,
botes de basura, escritorios de metal, latas de sardinas, cables de teléfono,
ambulancias, rocolas. También hay personajes como la Mujer Enorme, la
Ex-durmiente, la Ex-Muerta, la Diabla, la Bestia, Los Sumergidos, los
Desamparados y los Solos y los de Tres Corazones Bajo el Pecho. Además de
algunas de las frases con las que suelen iniciar
los cuentos infantiles —para sumergirnos en una suerte de ensoñación o enrarecimiento, propicios
de la clase de historias que estamos a punto de leer—: Había una vez. O dos.
Érase que se era. Érase que fue o que habría sido. La poesía de Cristina Rivera
Garza es una carretera bífida: un camino
que se bifurca entre la materialidad más tangible y rotunda y la posibilidad de
lo contingente, de lo que podría o no suceder.
Sus poemas son un lugar donde es viable que lo que es sea; pero, sobre todo, y
como anhelaba Alejandra Pizarnik: que sea lo que no es.» Del prólogo de Sara
Uribe.
Este compendio de cinco libros son para la narradora los
“rayos x” de los textos de ficción que fue publicando simultáneamente; una
especie de cara b de la cinta. Hay ciertas continuidades: cuerpos que enferman,
cuerpos que desaparecen en un México que sigue matando a sus mujeres. Con el paso
de los años, sin embargo, se van transformando otros aspectos de su poesía, y
va incorporando nuevos elementos: versos cercenados como un miembro del cuerpo;
poemas que son entradas en un blog, telegramas, tuits; definiciones de
Wikipedia y diagnósticos médicos que adquieren una dimensión lírica bajo su
mirada delicada.
viernes, 12 de diciembre de 2025
LAS CORRUPCIONES de Jesús Torbado
Un joven estudiante de seminario decide abandonar este camino cuando se entera de que los que creía sus padres, no son sus padres biológicos, ya que le adoptaron de bebé, a partir de aquí comenzará una serie de viajes buscando una esencia y un sentido a la vida que no encuentra y que le hará ir abandonando la fe en cualquier tipo de creencia inicial, viaja y vive en diferentes países donde irá conociendo a distinta gente a la que también abandonará para finalmente perder hasta su propia identidad
En la lectura de este libro hay que tener muy en cuenta la época en la que se escribió, una época en la que ciertas cosas que hoy damos por sentadas, no eran así entonces. Un tiempo aún Franquista donde plantear jóvenes de una generación que veían en este libro toda una serie de las dudas de entonces. Un periodo en el que la juventud buscaba a través del existencialismo, documentos, películas, escritos...una ideología que les mostrase nuevas libertades, ideales...a veces llegando a través de estas complicadas ideas a un inconformismo absoluto, como en el caso de nuestro protagonista José Antonio.
La novela inicialmente surgió con el título de "Las descomposiciones" pero posteriormente se cambió por "Las Corrupciones" parece ser por sugerencia de la propia editorial Alfaguara.
Consiguió el premio Alfaguara 1965 en su primera edición compitiendo en la final con francisco Umbral.
En el libro se trata básicamente de la pérdida de la fe, primero el protagonista pierde la fe en Dios abandonando su hasta entonces vida católica y preparación para el sacerdocio. La segunda es la pérdida de la fe en los propios hombres, abandona cualquier tipo de relación con sus padres al enterarse de que es adoptado y sintiendo que ha vivido una vida de engaño, a través de sus viajes por París, Estocolmo...conocerá a muchos personajes que sin muchas razones aparentes también le defraudarán y los dejará en el camino. Finalmente muestra la pérdida de fe en sí mismo, mostrándolo con un inconformismo hasta en su propio nombre el cual se va cambiando a Mylkas, el lituano...y acabando con una tendencia suicida y de abandono.
Estas 3 pérdidas de fe marcan la distribución del libro que el autor separa en Corrupción A, Corrupción B y Corrupción C, las cuales se subdividen en diferentes capítulos.
"Estos hombres me gustan, porque son verdaderamente falsos, es decir, son verdaderamente hombres". Pag.269
Un libro con un deje pesimista, propio de la época vivida, pero que en ocasiones muestra unos sutiles toques de humor como en la redacción que hace Mylkas de su propio testamentociertas cuestiones o dudas era valiente y polémico, de hecho por este planteamiento fue un libro que se consideró libro de cabecera de muchos.
viernes, 5 de diciembre de 2025
CAMINO DE SIRGA de Jesús Moncada
Coronada con los
más prestigiosos galardones, esta obra ha sido unánimemente saludada como una
de las mejores novelas de la literatura catalana de las últimas décadas.
Planteada como un magistral fresco narrativo, confluyen aquí la realidad y el
mito, la ironía y la ternura. En este libro, el autor evoca la desaparición de
Mequinenza, una ciudad en el enclave del Ebro y del Segre, que en un tiempo fue
el centro de una importante cuenca minera y de un intenso tráfico fluvial y que
se ve condenada a quedar sumergida por las aguas de un pantano. A través de las
vivencias de un sinfín de personajes, cuyos recuerdos se entrecruzan, el autor
rememora el último siglo de vida de la población de la ciudad.
Camino
de sirga, primera novela de Jesús Moncada, está considerada desde su
publicación en 1988 como una de las obras cumbre de la literatura catalana del
siglo XX, lo que le ha valido desde entonces un gran éxito entre los lectores y
la crítica y los más prestigiosos galardones.
Planteada
como un magistral fresco narrativo, en Camino
de sirga confluyen la realidad y el mito, la ironía y la
ternura, la nostalgia y el ímpetu literario. La novela evoca la desaparición de
Mequinensa, un pueblo en el enclave del Ebro y del Segre, que en tiempos fue el
centro de una importante cuenca minera y de un intenso tráfico fl uvial, y que
se ve condenado a quedar sumergido bajo las aguas de un pantano.
A través de las vivencias de un
sinfín de personajes –navegantes, cupleteras, cafeteros, mineros y burgueses–
cuyos recuerdos se entrecruzan, el autor rememora el último siglo de vida de la
población de la villa.



