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sábado, 24 de junio de 2017

LA NOCHE DE LOS TIEMPOS de Antonio Muñoz Molina

La noche de los tiempos" cuenta en términos dramáticos y biográficos el conflicto de una generación que tenía un proyecto democratizador, de progreso, de justicia, y que ve cómo los muros de su patria se convierten en un "derrumbadero". José Moreno Villa y Max Aub son dos de las personas que, teniendo un compromiso explícito con la causa popular, no tienen los ojos cerrados a los terribles acontecimientos que suceden en Madrid en el verano de 1936, y que ocurren en la Residencia de Estudiantes y en sus jardines, donde está trancscurre gran parte de esta sublime noche de los tiempos.
Pero la novela no trata de héroes, el relato surge en un mundo cuando alguien empieza a contar la vida común de las personas comunes. La novela es como el reverso de la épica. Pero héroes civiles hay muy pocos, hay seres heróicos y que tienen comportamientos ejemplares en determinadas circunstancias históricas. "La mayor parte de las personas no somos así, como la mayor parte de las personas que actuaron en esa época. En la historia de España, por desgracia, héroes había muy pocos", según el autor de "Beatus Ille". Héroes en el sentido de personas con un comportamiento intachable que no hicieron nada. Ignacio Abel es un hombre desgarrado y dividido en muchas cosas: por una parte entre su vida familiar y su pasión erótica, por otro lado entre su origen como una persona de familia pobre que llega a convertirse en alguien de una posición social elevada en una época de divisiones sociales muy grandes.

Antonio Muñoz Molina ha culminado con "La noche de los tiempos" la novela que siempre quiso escribir. Una obra río, inmensa (de 960 páginas), emocionante, estremecedora, pasional, titánica, amorosa sobre la tentativa de imaginar un pasado que nunca habitó, pero que permanece en la memoria colectiva. Esa es la auténtica memoria histórica que hay que reivindicar, una memoria ética y global, en los antípodas de las banderías, los nacionalismos, los partidismos y las simplificaciones de esta gran nación que habitamos. Desde su ópera prima, "Beatus Ille" (400 páginas en la España de mitad de los ochenta surgidas del talento inagotable de un joven aspirante a escritor de provincias, que editó Pere Gimferrer nada más leer el manuscrito que le envió el joven jiennense) a "El jinete polaco", Antonio Muñoz Molina ha  creado un universo narrativo propio, inmortal, imprescindible.

sábado, 17 de junio de 2017

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS de Francisco Ayala

El jardín de las delicias es un libro de recuerdos y vivencias en el que Francisco Ayala, como en el cuadro homónimo de El Bosco, aborda la dicotomía entre el amor y el dolor, la ternura y la crueldad, la vida y la muerte. Son piezas diversas, escritas a lo largo de los años, a partir de 1941, como si fueran noticias que reposan en las páginas de un periódico que amarillea en una hemeroteca. En realidad, son un espejo del mundo en el que vivimos. Están combinadas, según el propio Ayala, «como los trozos de un espejo roto» sobre los que, al asomarse, «pese a su diversidad, me echan en cara una imagen única, donde no puedo dejar de reconocerme: es la mía». Las piezas van acompañadas de las pinturas, esculturas y monumentos referidos en las mismas, anotadas de puño y letra por el autor. No son simples ornamentos editoriales, sino, como dice Ayala en su Narrativa completa que se publicó Alianza Editorial en 1993, «parte integral de su composición como objeto artístico». Una prosa a la vez elegante y directa unas ilustraciones sin las cuales el texto «quedaría desvirtuado» uniforman, juntas, la que es obra capital de uno de los grandes escritores españoles de nuestro tiempo
Es El jardín de las delicias obra metagenérica y metalingüística. Por ejemplo, en el texto introductorio sobre la presunta condena de un asaltante a un tren, como en el far west, destaca el empleo de la cursiva durante la redacción de los hechos, y la tipografía habitual sobre aquello que de ordinario debería ser lo destacado. Es decir, la ficción ya está siendo apuntada por medio de la forma.

Y metagenérica, pues en ella se entrelazan los géneros literarios de la crónica de sucesos o de viajes, la anécdota, el aforismo, el género epistolar o la reflexión entrañablemente metafísica, que hace que dichos géneros correteen tratando de ofrecer todo un puzle anímico, un collage de vivencias extrapolables, amena “carta al lector”, que es el destinatario último en todo lo que concierne al arte.

Alguien podría decir que determinados artículos periodísticos son más el resultado de una política-ficción que una crónica objetiva y veraz, pero no seamos arteros y digamos que, caso de serlo, tal idea ya fue vaticinada por, entre otros, Francisco Ayala, a través de las noticas-bomba que “recopila” durante la primera mitad del libro. ¿Realidad o ficción? Ambos inextricablemente unidos, un quid pro quo o who is who donde la realidad se incrusta en la ficción, y viceversa. En definitiva, el empleo de la prensa diaria como un espejo (¿reflejo?) de la globalidad.
Así sucede con la -de nuevo supuesta- nota de suicidio de El caso de la starlet duquesita, con la chocante muerte de un niño (Otra vez los gamberros), con la noticia “rosa” de una pareja japonesa sorprendida tras un seto debido a La escasez de la vivienda en Japón, con la confección de una muñeca hinchable en Ciencia e industria, o en fin, con la visión irónica sobre una conferencia acerca de la salud durante la edad provecta en Actividades culturales. 



domingo, 11 de junio de 2017

EL PASADO de Alan Pauls

Después de trece años de amor, Rímini y Sofía se separan. Para él, todo vuelve a ser nuevo y brillante. Pero su relación con Sofía no ha muerto; sólo ha cambiado de forma. Y cuando vuelve, emboscándolo, el amor tiene el rostro del espanto. Enamorada-zombi, espectro insomne y vengador, Sofía reaparece una y otra vez en el horizonte de Rímini para reconquistarlo, torturarlo o redimirlo. Y Rímini se hunde de a poco en un abismo de pesadilla o de comedia, donde el chantaje sentimental, la traición y hasta el crimen son moneda corriente. Lo va perdiendo todo: trabajo, salud, nuevos amores, incluso un hijo, y su calvario sufrirá un vuelco cuando conozca a las Mujeres que Aman Demasiado, una célula de terrorismo emocional liderada por Sofía. Un relato ejemplar sobre las metamorfosis que sufren las pasiones cuando entran en el agujero negro de su posteridad. Una novela de amor-horror que pone al desnudo el otro lado de esa comedia que los seres humanos llaman «pareja»

Conviene decirlo enseguida: El pasado es una novela formidable. También es vertiginosa, hipnótica, una especie de equívoca sinfonía que admite que el lector transite sus líneas sin que sepa nunca con certeza si está leyendo una exaltación sobre la pasión amorosa o un tratado acerca de la calamidad que genera el amor de pareja, o ambas cosas a la vez. Su argumento –como sucede en algunas grandes obras, Crimen y castigo de Dostoievsky, por ejemplo, o La metamorfosis de Kafka– se puede resumir en pocas líneas, pero El pasado sólo tolera que se lean todas y cada una de sus páginas. Y esto supone desplegar un encantamiento de virtuoso. La prosa de Alan Pauls no desfallece; no hay en ella remedos, ni tics, ni muletillas; y en una novela que, con otra tipografía menos apretada, alcanzaría con holgura las setecientas páginas, ese pulso de constante intensidad es un valor que pertenece sólo a los grandes escritores. La pregunta forzada es: ¿son inevitables tantas páginas para contar que el amor no acaba nunca? He aquí su tema: ¿cuándo se sabe que el amor termina? Y si termina, ¿cómo termina? Averiguar en qué consiste el fin, el acabamiento, el olvido de lo inolvidable, es lo que se propone esta novela. Y para ello el narrador ha necesitado explorar todos los recovecos biográficos de sus personajes, husmear en su miseria, presentarlos bajo las múltiples máscaras que componen el espectro que lleva de la normalidad a la anomalía; ha necesitado todas esas páginas para que la novela se rizara sobre su tema, y en lugar de concluir, en vez de cerrarse, simplemente se callara.

sábado, 3 de junio de 2017

CARTUCHO de Nellie Campobello

Marginado por villista, por ser de una mujer, por salirse del canon, Cartucho es uno de los grandes textos de la literatura mexicana. Como señala Jorge Aguilar Mora en su prólogo a este libro, como ningún otro escritor de la Revolución, Nellie Campobello se aproximó al acontecimiento pasajero, aparentemente insignificante, pero profundamente revelador. Perpetuó los instantes más olvidables para otros y más intensos para quienes los vivieron. Ella escribió de lo sucedido en “una tarde tranquila, borrada en la historia de la Revolución”. Su hallazgo iluminador fue hundir la historia –la macrohistoria– en los recintos más diminutos de la voluntad de los hacedores de esa historia. No hay detalle que no tenga un sentido totalizador, no hay un instante que no sea la grieta finísima por donde entra la eternidad
Escrito por Nellie Campobello, Cartucho (1931) es un texto literario compuesto por viñetas que proporcionan un vívido retrato de los héroes y villanos, y de la experiencia personal, de la Revolución Mexicana. Está narrado en primera persona desde la perspectiva de una niña. Mientras que consiste en varias historias contadas en mayor parte por la niña, su madre también contribuye a unos cuentos, y hay otros dictados a la narradora por otra gente.1 La autora veía estas historias como su testimonio sobre la Revolución Mexicana.2
En 1931, fue publicada la primera edición de Cartucho y en gran parte fue pasada por alto. En 1940, se publicó la segunda edición de la novela - Cartucho: Relatos de la lucha en el norte de México, - y en 1960, la tercera. Para la segunda edición Campobello expandió extensamente el texto. Al final ttuvo 56 estampas en vez de las 33 de la primera.4Para esta edición, Campobello hizo varias investigaciones sobre la revolución, y también entrevistó a unos villistas. De estas investigaciones, Campobello sacó diferentes cuentos y perspectivas que añadió a la segunda edición de Cartucho.4 La ediciones subsiguientes tuvieron más éxito que la primera, especialmente después de la muerte de Campobello en 1986. Una edición traducida al inglés, y también incluyendo Las manos de mamá fue publicada en 1988.2

Está compuesto por 56 estampas cortas, que siguen un orden temático, no uno cronológico. La narradora no se enfoca en los detalles de la política, ni provee información detallada sobre las batallas.2 Cartucho se basa en las memorias de Campobello, narradas desde la perspectiva de una niña. La voz infantil de la narradora joven resalta en todos los cuentos, aún cuando se trata de la violencia, que es un tema central en el libro.5 Campobello escribió este texto para “vengar una injuria” porque sentía que otras publicaciones tergiversaron los revolucionarios así como Pancho Villa.2 Las historias tienen lugar en un escenario local, específicamente la ciudad de Parral en Chihuahua. Cartucho se divide en tres partes - “Hombres del Norte,” “Fusilados,” y “En el fuego.”

sábado, 27 de mayo de 2017

TENGO MIEDO TORERO de Pedro Lemebel


Escrito en tercera persona, la novela gira en torno a un personaje principal del cual el narrador describe tanto lo que piensa como lo que siente. Los diálogos están escritos en medio de los párrafos, sin cortar el flujo del texto. El libro está dividido en secciones sin título, y llegado a un punto comienzan a intercalarse algunas secciones dedicadas exclusivamente a Augusto Pinochet y la relación con su esposa, Lucía Hiriart. Ambas historias, la del protagonista y su amado, y la de Pinochet y su esposa, transcurren en paralelo, intercalándose hacia el final del libro con mayor frecuencia, incluso varias veces en una misma sección.9 Donde más se acentúa este paralelismo es cuando se relata el día mismo del atentado a Pinochet, por medio de una descripción cronológica de los hechos, explicitando la hora exacta en que estos van ocurriendo.
La novela gira en torno a diversos eventos reales del Chile de 1986. El Frente Patriótico Manuel Rodríguez efectivamente existió, adjudicándose el 1 de mayo de ese año, en conmemoración del Día del Trabajador, el extenso corte de luz que afectó a la mitad del país.22 Posteriormente, el 7 de septiembre, sus miembros realizaron un atentado contra Augusto Pinochet en el camino al Cajón del Maipo, del que consiguió escapar sin daños.23
También son reales las constantes protestas, la violencia de Carabineros de Chile para repeler a los manifestantes, y los anuncios de Radio Cooperativa, la cual desempeñó un importante papel de radiodifusión opositora al Régimen Militar, denunciando sus violaciones a los derechos humanos en la medida que le era posible.24
Para el lanzamiento del libro, el autor, conocido por sus performances y apariciones travestis, lució un vestido de rojo intenso y con un tocado de plumas, en una ceremonia con un amplio público conformado por seguidores, políticos, cineastas, periodistas, y muy pocos escritores. La obra estuvo más de un año entre los libros más vendidos de Chile y tuvo un gran reconocimiento internacional, siendo traducida al inglés, el francés y el italiano.25
La novela recibió una excelente crítica por parte de la prensa nacional. Willy Haltenhoff escribió para el periódico La Nación que su escritura era la «más original y portentosa, por su barroquismo, del ambiente literario chileno, una imaginería de excepcional riqueza lingüística», asociándola con El beso de la mujer araña de Manuel Puig, y con las películas Fresa y chocolate y Antes que anochezca. José Promis, para El Mercurio, destacó el «estilo desenfadado, irreverente, sarcástico y, sobre todo, intencionadamente provocativo que siempre ha exhibido el autor», opinando que la lectura de esta obra «sobresalta, desconcierta, pero entretiene y tiene un sabor gratificante». Camilo Marks, para la revista Qué Pasa, por su parte, destacó la temática de la obra como única, considerándola «en parte la obra más destacada de su talento».7

En 2002, Tengo miedo torero fue nominada en la III versión del Premio Altazor de las Artes Nacionales, en la categoría de «Narrativa»,26 siendo no obstante superada por la obra Cuentos completos de José Miguel Varas

domingo, 21 de mayo de 2017

MANHATTAN TRANSFER de John Dos Passos





Es una novela de John Dos Passos escrita a principios del siglo XX y publicada en 1925, al igual que El gran Gatsby, y tiene rasgos similares. Ésta habla del éxito, mientras que Manhattan Transfer habla principalmente del fracaso. El título se refiere a una estación, la de transferencia a Manhattan, y es la metáfora que impregna el libro, que describe episodios de la vida de una serie de personas a lo largo de unos treinta años. Como en las mismas estaciones, hay gente que aparece en un breve capítulo y luego no se vuelve a ver; sin embargo, la mayoría de las personas acaban relacionándose, de una forma u otra: se casan, se divorcian, están en el mismo sitio a la vez.
El vínculo común es la ciudad de Nueva York, el centro de las cosas, donde mucha gente va a triunfar, y en algunos casos lo consigue, pero en muchos sólo consigue acabar en el fondo del río Hudson. Es un libro más bien pesimista; no se mete demasiado en las motivaciones de la gente, ni bucea en su psicología. A veces muestra el tren de pensamientos de algún personaje, pero nunca crea tensión, simplemente relata, como si se tratara de un periodista. Precisamente es un periodista, Jimmy Herf, uno de los personajes principales del libro, sobre todo a través de su contacto con Ellen Thatcher, con cuyo nacimiento comienza
En Nueva York, Jimmy Herf, huérfano de padre y madre, es adoptado por su tío, y desde muy joven empieza a trabajar como periodista. Después combate en la guerra, se enamora y se casa con Hellen Thatcher, una actriz divorciada que le abandona por un rico abogado cuando Jimmy pierde el trabajo y se ve obligado a vivir pobremente, hasta que un día en una reunión de amigos anuncia que va a dejar la ciudad.

Esta espléndida novela cuenta cómo el protagonista, rodeado de cientos de personas que viven en su ciudad, que actúan junto a él y a veces se cruzan con él, intenta vivir en Nueva York durante los años que anteceden y siguen a la Primera Guerra Mundial
«El más grande novelista de nuestro tiempo.»
Jean-Paul Sartre

domingo, 14 de mayo de 2017

HÉROES DE DÍAS ATRÁS de Fernando Schwartz

El 24 de agosto de 1944, la Nueve, una compañía de republicanos españoles, entra en París y consigue la rendición de las fuerzas alemanas. La novela los habrá seguido desde Francia hasta Argelia, el desembarco en Normandía y la brutal galopada por Francia. En este marco, la novela relata la peripecia vital de tres protagonistas: Marie, judía francesa hija de un profesor de la Sorbona, jefe de una célula de la resistencia; Manuel, diplomático español naturalizado francés, y Domingo, anarquista español. Marie y Manuel, separados al principio de la guerra por una serie de malas casualidades, pasarán todo el conflicto buscándose. Cansados de guerra y muerte, los dos amantes atravesarán el final de la con tienda alimentados con la esperanza de volver a verse.
A partir de aquí el relato retrocede hasta el año 1940 en Vichy donde descubriremos cómo la relación y las vidas de Manuel y Marie quedarán marcadas para siempre por un terrible episodio. Seguiremos los pasos de Marie en su lucha por salir adelante y en su cruzada contra los nazis, mientras Manuel y Domingo vivirán su particular calvario que les llevarán hasta el norte de África y, finalmente, hasta la entrada en París donde culmina la novela cerrando el círculo de una intensa trama de tragedia, traición, heroísmo, valor, sacrificio, odio y pasión. 

La pluma del autor nos mantiene en vilo mientras descubriremos todas las claves que condicionan el encuentro final entre Marie y Manuel y los interrogantes sobre si lograrán superar las traiciones cometidas y redimirse de pecados pasados. Además del interés que despierta esta relación ficticio, los caminos separados de los dos amantes nos permitirán conocer a algunos de los principales personajes de la Resistencia Francesa y de La Nueve cuya memoria Schwartz recupera con gran acierto, culminando así una novela breve pero intensa,  que mira hacia el pasado buscando respuestas para poder mirar hacia el futuro con optimismo y esperanza.