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sábado, 24 de junio de 2017

LA NOCHE DE LOS TIEMPOS de Antonio Muñoz Molina

La noche de los tiempos" cuenta en términos dramáticos y biográficos el conflicto de una generación que tenía un proyecto democratizador, de progreso, de justicia, y que ve cómo los muros de su patria se convierten en un "derrumbadero". José Moreno Villa y Max Aub son dos de las personas que, teniendo un compromiso explícito con la causa popular, no tienen los ojos cerrados a los terribles acontecimientos que suceden en Madrid en el verano de 1936, y que ocurren en la Residencia de Estudiantes y en sus jardines, donde está trancscurre gran parte de esta sublime noche de los tiempos.
Pero la novela no trata de héroes, el relato surge en un mundo cuando alguien empieza a contar la vida común de las personas comunes. La novela es como el reverso de la épica. Pero héroes civiles hay muy pocos, hay seres heróicos y que tienen comportamientos ejemplares en determinadas circunstancias históricas. "La mayor parte de las personas no somos así, como la mayor parte de las personas que actuaron en esa época. En la historia de España, por desgracia, héroes había muy pocos", según el autor de "Beatus Ille". Héroes en el sentido de personas con un comportamiento intachable que no hicieron nada. Ignacio Abel es un hombre desgarrado y dividido en muchas cosas: por una parte entre su vida familiar y su pasión erótica, por otro lado entre su origen como una persona de familia pobre que llega a convertirse en alguien de una posición social elevada en una época de divisiones sociales muy grandes.

Antonio Muñoz Molina ha culminado con "La noche de los tiempos" la novela que siempre quiso escribir. Una obra río, inmensa (de 960 páginas), emocionante, estremecedora, pasional, titánica, amorosa sobre la tentativa de imaginar un pasado que nunca habitó, pero que permanece en la memoria colectiva. Esa es la auténtica memoria histórica que hay que reivindicar, una memoria ética y global, en los antípodas de las banderías, los nacionalismos, los partidismos y las simplificaciones de esta gran nación que habitamos. Desde su ópera prima, "Beatus Ille" (400 páginas en la España de mitad de los ochenta surgidas del talento inagotable de un joven aspirante a escritor de provincias, que editó Pere Gimferrer nada más leer el manuscrito que le envió el joven jiennense) a "El jinete polaco", Antonio Muñoz Molina ha  creado un universo narrativo propio, inmortal, imprescindible.

sábado, 17 de junio de 2017

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS de Francisco Ayala

El jardín de las delicias es un libro de recuerdos y vivencias en el que Francisco Ayala, como en el cuadro homónimo de El Bosco, aborda la dicotomía entre el amor y el dolor, la ternura y la crueldad, la vida y la muerte. Son piezas diversas, escritas a lo largo de los años, a partir de 1941, como si fueran noticias que reposan en las páginas de un periódico que amarillea en una hemeroteca. En realidad, son un espejo del mundo en el que vivimos. Están combinadas, según el propio Ayala, «como los trozos de un espejo roto» sobre los que, al asomarse, «pese a su diversidad, me echan en cara una imagen única, donde no puedo dejar de reconocerme: es la mía». Las piezas van acompañadas de las pinturas, esculturas y monumentos referidos en las mismas, anotadas de puño y letra por el autor. No son simples ornamentos editoriales, sino, como dice Ayala en su Narrativa completa que se publicó Alianza Editorial en 1993, «parte integral de su composición como objeto artístico». Una prosa a la vez elegante y directa unas ilustraciones sin las cuales el texto «quedaría desvirtuado» uniforman, juntas, la que es obra capital de uno de los grandes escritores españoles de nuestro tiempo
Es El jardín de las delicias obra metagenérica y metalingüística. Por ejemplo, en el texto introductorio sobre la presunta condena de un asaltante a un tren, como en el far west, destaca el empleo de la cursiva durante la redacción de los hechos, y la tipografía habitual sobre aquello que de ordinario debería ser lo destacado. Es decir, la ficción ya está siendo apuntada por medio de la forma.

Y metagenérica, pues en ella se entrelazan los géneros literarios de la crónica de sucesos o de viajes, la anécdota, el aforismo, el género epistolar o la reflexión entrañablemente metafísica, que hace que dichos géneros correteen tratando de ofrecer todo un puzle anímico, un collage de vivencias extrapolables, amena “carta al lector”, que es el destinatario último en todo lo que concierne al arte.

Alguien podría decir que determinados artículos periodísticos son más el resultado de una política-ficción que una crónica objetiva y veraz, pero no seamos arteros y digamos que, caso de serlo, tal idea ya fue vaticinada por, entre otros, Francisco Ayala, a través de las noticas-bomba que “recopila” durante la primera mitad del libro. ¿Realidad o ficción? Ambos inextricablemente unidos, un quid pro quo o who is who donde la realidad se incrusta en la ficción, y viceversa. En definitiva, el empleo de la prensa diaria como un espejo (¿reflejo?) de la globalidad.
Así sucede con la -de nuevo supuesta- nota de suicidio de El caso de la starlet duquesita, con la chocante muerte de un niño (Otra vez los gamberros), con la noticia “rosa” de una pareja japonesa sorprendida tras un seto debido a La escasez de la vivienda en Japón, con la confección de una muñeca hinchable en Ciencia e industria, o en fin, con la visión irónica sobre una conferencia acerca de la salud durante la edad provecta en Actividades culturales. 



domingo, 11 de junio de 2017

EL PASADO de Alan Pauls

Después de trece años de amor, Rímini y Sofía se separan. Para él, todo vuelve a ser nuevo y brillante. Pero su relación con Sofía no ha muerto; sólo ha cambiado de forma. Y cuando vuelve, emboscándolo, el amor tiene el rostro del espanto. Enamorada-zombi, espectro insomne y vengador, Sofía reaparece una y otra vez en el horizonte de Rímini para reconquistarlo, torturarlo o redimirlo. Y Rímini se hunde de a poco en un abismo de pesadilla o de comedia, donde el chantaje sentimental, la traición y hasta el crimen son moneda corriente. Lo va perdiendo todo: trabajo, salud, nuevos amores, incluso un hijo, y su calvario sufrirá un vuelco cuando conozca a las Mujeres que Aman Demasiado, una célula de terrorismo emocional liderada por Sofía. Un relato ejemplar sobre las metamorfosis que sufren las pasiones cuando entran en el agujero negro de su posteridad. Una novela de amor-horror que pone al desnudo el otro lado de esa comedia que los seres humanos llaman «pareja»

Conviene decirlo enseguida: El pasado es una novela formidable. También es vertiginosa, hipnótica, una especie de equívoca sinfonía que admite que el lector transite sus líneas sin que sepa nunca con certeza si está leyendo una exaltación sobre la pasión amorosa o un tratado acerca de la calamidad que genera el amor de pareja, o ambas cosas a la vez. Su argumento –como sucede en algunas grandes obras, Crimen y castigo de Dostoievsky, por ejemplo, o La metamorfosis de Kafka– se puede resumir en pocas líneas, pero El pasado sólo tolera que se lean todas y cada una de sus páginas. Y esto supone desplegar un encantamiento de virtuoso. La prosa de Alan Pauls no desfallece; no hay en ella remedos, ni tics, ni muletillas; y en una novela que, con otra tipografía menos apretada, alcanzaría con holgura las setecientas páginas, ese pulso de constante intensidad es un valor que pertenece sólo a los grandes escritores. La pregunta forzada es: ¿son inevitables tantas páginas para contar que el amor no acaba nunca? He aquí su tema: ¿cuándo se sabe que el amor termina? Y si termina, ¿cómo termina? Averiguar en qué consiste el fin, el acabamiento, el olvido de lo inolvidable, es lo que se propone esta novela. Y para ello el narrador ha necesitado explorar todos los recovecos biográficos de sus personajes, husmear en su miseria, presentarlos bajo las múltiples máscaras que componen el espectro que lleva de la normalidad a la anomalía; ha necesitado todas esas páginas para que la novela se rizara sobre su tema, y en lugar de concluir, en vez de cerrarse, simplemente se callara.

sábado, 3 de junio de 2017

CARTUCHO de Nellie Campobello

Marginado por villista, por ser de una mujer, por salirse del canon, Cartucho es uno de los grandes textos de la literatura mexicana. Como señala Jorge Aguilar Mora en su prólogo a este libro, como ningún otro escritor de la Revolución, Nellie Campobello se aproximó al acontecimiento pasajero, aparentemente insignificante, pero profundamente revelador. Perpetuó los instantes más olvidables para otros y más intensos para quienes los vivieron. Ella escribió de lo sucedido en “una tarde tranquila, borrada en la historia de la Revolución”. Su hallazgo iluminador fue hundir la historia –la macrohistoria– en los recintos más diminutos de la voluntad de los hacedores de esa historia. No hay detalle que no tenga un sentido totalizador, no hay un instante que no sea la grieta finísima por donde entra la eternidad
Escrito por Nellie Campobello, Cartucho (1931) es un texto literario compuesto por viñetas que proporcionan un vívido retrato de los héroes y villanos, y de la experiencia personal, de la Revolución Mexicana. Está narrado en primera persona desde la perspectiva de una niña. Mientras que consiste en varias historias contadas en mayor parte por la niña, su madre también contribuye a unos cuentos, y hay otros dictados a la narradora por otra gente.1 La autora veía estas historias como su testimonio sobre la Revolución Mexicana.2
En 1931, fue publicada la primera edición de Cartucho y en gran parte fue pasada por alto. En 1940, se publicó la segunda edición de la novela - Cartucho: Relatos de la lucha en el norte de México, - y en 1960, la tercera. Para la segunda edición Campobello expandió extensamente el texto. Al final ttuvo 56 estampas en vez de las 33 de la primera.4Para esta edición, Campobello hizo varias investigaciones sobre la revolución, y también entrevistó a unos villistas. De estas investigaciones, Campobello sacó diferentes cuentos y perspectivas que añadió a la segunda edición de Cartucho.4 La ediciones subsiguientes tuvieron más éxito que la primera, especialmente después de la muerte de Campobello en 1986. Una edición traducida al inglés, y también incluyendo Las manos de mamá fue publicada en 1988.2

Está compuesto por 56 estampas cortas, que siguen un orden temático, no uno cronológico. La narradora no se enfoca en los detalles de la política, ni provee información detallada sobre las batallas.2 Cartucho se basa en las memorias de Campobello, narradas desde la perspectiva de una niña. La voz infantil de la narradora joven resalta en todos los cuentos, aún cuando se trata de la violencia, que es un tema central en el libro.5 Campobello escribió este texto para “vengar una injuria” porque sentía que otras publicaciones tergiversaron los revolucionarios así como Pancho Villa.2 Las historias tienen lugar en un escenario local, específicamente la ciudad de Parral en Chihuahua. Cartucho se divide en tres partes - “Hombres del Norte,” “Fusilados,” y “En el fuego.”

sábado, 27 de mayo de 2017

TENGO MIEDO TORERO de Pedro Lemebel


Escrito en tercera persona, la novela gira en torno a un personaje principal del cual el narrador describe tanto lo que piensa como lo que siente. Los diálogos están escritos en medio de los párrafos, sin cortar el flujo del texto. El libro está dividido en secciones sin título, y llegado a un punto comienzan a intercalarse algunas secciones dedicadas exclusivamente a Augusto Pinochet y la relación con su esposa, Lucía Hiriart. Ambas historias, la del protagonista y su amado, y la de Pinochet y su esposa, transcurren en paralelo, intercalándose hacia el final del libro con mayor frecuencia, incluso varias veces en una misma sección.9 Donde más se acentúa este paralelismo es cuando se relata el día mismo del atentado a Pinochet, por medio de una descripción cronológica de los hechos, explicitando la hora exacta en que estos van ocurriendo.
La novela gira en torno a diversos eventos reales del Chile de 1986. El Frente Patriótico Manuel Rodríguez efectivamente existió, adjudicándose el 1 de mayo de ese año, en conmemoración del Día del Trabajador, el extenso corte de luz que afectó a la mitad del país.22 Posteriormente, el 7 de septiembre, sus miembros realizaron un atentado contra Augusto Pinochet en el camino al Cajón del Maipo, del que consiguió escapar sin daños.23
También son reales las constantes protestas, la violencia de Carabineros de Chile para repeler a los manifestantes, y los anuncios de Radio Cooperativa, la cual desempeñó un importante papel de radiodifusión opositora al Régimen Militar, denunciando sus violaciones a los derechos humanos en la medida que le era posible.24
Para el lanzamiento del libro, el autor, conocido por sus performances y apariciones travestis, lució un vestido de rojo intenso y con un tocado de plumas, en una ceremonia con un amplio público conformado por seguidores, políticos, cineastas, periodistas, y muy pocos escritores. La obra estuvo más de un año entre los libros más vendidos de Chile y tuvo un gran reconocimiento internacional, siendo traducida al inglés, el francés y el italiano.25
La novela recibió una excelente crítica por parte de la prensa nacional. Willy Haltenhoff escribió para el periódico La Nación que su escritura era la «más original y portentosa, por su barroquismo, del ambiente literario chileno, una imaginería de excepcional riqueza lingüística», asociándola con El beso de la mujer araña de Manuel Puig, y con las películas Fresa y chocolate y Antes que anochezca. José Promis, para El Mercurio, destacó el «estilo desenfadado, irreverente, sarcástico y, sobre todo, intencionadamente provocativo que siempre ha exhibido el autor», opinando que la lectura de esta obra «sobresalta, desconcierta, pero entretiene y tiene un sabor gratificante». Camilo Marks, para la revista Qué Pasa, por su parte, destacó la temática de la obra como única, considerándola «en parte la obra más destacada de su talento».7

En 2002, Tengo miedo torero fue nominada en la III versión del Premio Altazor de las Artes Nacionales, en la categoría de «Narrativa»,26 siendo no obstante superada por la obra Cuentos completos de José Miguel Varas

domingo, 21 de mayo de 2017

MANHATTAN TRANSFER de John Dos Passos





Es una novela de John Dos Passos escrita a principios del siglo XX y publicada en 1925, al igual que El gran Gatsby, y tiene rasgos similares. Ésta habla del éxito, mientras que Manhattan Transfer habla principalmente del fracaso. El título se refiere a una estación, la de transferencia a Manhattan, y es la metáfora que impregna el libro, que describe episodios de la vida de una serie de personas a lo largo de unos treinta años. Como en las mismas estaciones, hay gente que aparece en un breve capítulo y luego no se vuelve a ver; sin embargo, la mayoría de las personas acaban relacionándose, de una forma u otra: se casan, se divorcian, están en el mismo sitio a la vez.
El vínculo común es la ciudad de Nueva York, el centro de las cosas, donde mucha gente va a triunfar, y en algunos casos lo consigue, pero en muchos sólo consigue acabar en el fondo del río Hudson. Es un libro más bien pesimista; no se mete demasiado en las motivaciones de la gente, ni bucea en su psicología. A veces muestra el tren de pensamientos de algún personaje, pero nunca crea tensión, simplemente relata, como si se tratara de un periodista. Precisamente es un periodista, Jimmy Herf, uno de los personajes principales del libro, sobre todo a través de su contacto con Ellen Thatcher, con cuyo nacimiento comienza
En Nueva York, Jimmy Herf, huérfano de padre y madre, es adoptado por su tío, y desde muy joven empieza a trabajar como periodista. Después combate en la guerra, se enamora y se casa con Hellen Thatcher, una actriz divorciada que le abandona por un rico abogado cuando Jimmy pierde el trabajo y se ve obligado a vivir pobremente, hasta que un día en una reunión de amigos anuncia que va a dejar la ciudad.

Esta espléndida novela cuenta cómo el protagonista, rodeado de cientos de personas que viven en su ciudad, que actúan junto a él y a veces se cruzan con él, intenta vivir en Nueva York durante los años que anteceden y siguen a la Primera Guerra Mundial
«El más grande novelista de nuestro tiempo.»
Jean-Paul Sartre

domingo, 14 de mayo de 2017

HÉROES DE DÍAS ATRÁS de Fernando Schwartz

El 24 de agosto de 1944, la Nueve, una compañía de republicanos españoles, entra en París y consigue la rendición de las fuerzas alemanas. La novela los habrá seguido desde Francia hasta Argelia, el desembarco en Normandía y la brutal galopada por Francia. En este marco, la novela relata la peripecia vital de tres protagonistas: Marie, judía francesa hija de un profesor de la Sorbona, jefe de una célula de la resistencia; Manuel, diplomático español naturalizado francés, y Domingo, anarquista español. Marie y Manuel, separados al principio de la guerra por una serie de malas casualidades, pasarán todo el conflicto buscándose. Cansados de guerra y muerte, los dos amantes atravesarán el final de la con tienda alimentados con la esperanza de volver a verse.
A partir de aquí el relato retrocede hasta el año 1940 en Vichy donde descubriremos cómo la relación y las vidas de Manuel y Marie quedarán marcadas para siempre por un terrible episodio. Seguiremos los pasos de Marie en su lucha por salir adelante y en su cruzada contra los nazis, mientras Manuel y Domingo vivirán su particular calvario que les llevarán hasta el norte de África y, finalmente, hasta la entrada en París donde culmina la novela cerrando el círculo de una intensa trama de tragedia, traición, heroísmo, valor, sacrificio, odio y pasión. 

La pluma del autor nos mantiene en vilo mientras descubriremos todas las claves que condicionan el encuentro final entre Marie y Manuel y los interrogantes sobre si lograrán superar las traiciones cometidas y redimirse de pecados pasados. Además del interés que despierta esta relación ficticio, los caminos separados de los dos amantes nos permitirán conocer a algunos de los principales personajes de la Resistencia Francesa y de La Nueve cuya memoria Schwartz recupera con gran acierto, culminando así una novela breve pero intensa,  que mira hacia el pasado buscando respuestas para poder mirar hacia el futuro con optimismo y esperanza. 

sábado, 6 de mayo de 2017

LA LECCIÓN DE ANATOMÍA de Marta Sanz


Una mujer se queda desnuda para que los demás la miren. La midan. Su cuerpo es el texto en el que se ha escrito su biografía. La mano derecha es más grande que la izquierda porque es la mano con que la mujer agarra, escribe, acaricia, desencaja la tapa de los botes de legumbres. Antes, a la mujer su abuela le da unos azotazos en el culo. Va al colegio y se forja un pequeño corazón competitivo. Nada como si fuera un besugo. Ama desesperadamente a su madre y la salva de morir en un ridículo incendio. Canta desgañitándose Pájaro Chogüí y se hace amiga de muchas niñas y mujeres, y del niño más gamberro de octavo de egebé. Desprecia a las asistentas y va cada noche a los cines de verano. Para seducir se aprieta las carnes ridículamente como si su cuerpo fuera el de otra persona. Bebe, fuma, se pone mala y tiene miedo de sus alumnos. Se manifiesta. Se casa. Trabaja de ocho a ocho. Miente y dice la verdad. Como casi todo el mundo. Cumple cuarenta años. Se queda quieta. Reclama el derecho a dejar de complacer. El derecho a la lentitud.
La lección de anatomía es una novela autobiográfica, de aprendizaje, escrita con el sentido del humor y el colmillo retorcido de la novela picaresca: el pudor no tiene que ver con el contenido de lo que se cuenta –morfologías del pene, pelos del pubis, la primera menstruación–, sino con el hecho de saberlo contar. El lenguaje expulsa al relato del espacio de la obscenidad ramplona y del morbo para darle otro sentido: el de una autobiografía novelada o una novela autobiográfica (¿el orden de los factores altera el producto?) que no explota la singularidad de la voz en primera persona, sino que la acerca a su comunidad anulando la distancia entre el nosotros y el yo, dentro y fuera, ser y parecer, porque, como decía Vonnegut parafraseando a Wilde, «somos lo que aparentamos ser, así que deberíamos tener cuidado con lo que aparentamos ser». Las lecciones de anatomía terminan convirtiéndose en lecciones de geografía e historia, y quizá la percepción de los cuarenta años como lugar desde el que echar la vista atrás sea un acto elegiaco, un signo de madurez en un mundo peterpanesco o una conducta forzada por el envejecimiento prematuro al que nos somete el cambio de era y la obsolescencia electrodoméstica.
«Lo mejor del libro: la facilidad con la que Marta Sanz se convierte en personaje. Y su falta de pudor» (ABC).

«Marta Sanz puede haberse convertido, en un solo instante, en el mismo instante en el que uno descubre la primera página de este libro –prologado con gran acierto por un Rafael Chirbes en estado de gracia– en una de esas autores en las que el refugio, el libro, la literatura, se convierte en esa pequeña jaula de oro en la que navegamos mientras el mar, allá afuera, está embravecido por el calor de las carreteras y las personas que las pueblan…

domingo, 30 de abril de 2017

LEYENDAS DE MEDINA AZAHARA de Manue Pimentel



Abderramán III, el poderoso califa, ordeño Construir Medina Azahara Sobre las laderas de Sierra Morena, en las cercanías de Córdoba. Las obras comenzaron en 936 y la corte califal SE TRASLADO en 945. Comenzaba la leyenda de uña de Las Ciudades Más Hermosas Que Jamás se construyeran, asombro de propios y Extraños, Que Fue Conocida En sus tiempos de Como «La Perla de Al Ándalus». Su vida tan intensa FUE Como efímera, ya Que Seria Destruida en 1013 Durante la feroz guerra civil, cordobesa Que pondria fin al califato. Moría la Ciudad, nacia el mito eterno. 

En Medina Azahara El Poderoso vivieron Abderramán III, el culto Al Hakam II y El Débil Hixam II. Las historias de Medina Azahara Pasaron a Las crónicas y se convirtieron en bellisimas Leyendas: Ricas Embajadas procedentes de lejanos Reinos se inclinaban ante El Califa en el espléndido Salón del Trono MIENTRAS Que El Médico Judío de la Corte curuba de su OBESIDAD al rey de León Sancho EL Craso; Bibliotecas míticas; Tesoros Escondidos; amores inmortales Que cubrieron de nieve la sierra de Córdoba; Poetas y artistas; Magos y astrólogos; Guerras y sin piedad Crueles verdugos; sensualidad y goce; venenos triacas Y; Y Monjes guerreros configuran ONU Rosario de relatos Que muestran la apasionante vida de la ciudad desde su concepción Hasta su Destrucción violenta, Asi Como lo desvaído de Su recuerdo Hasta Que El Siglo Pasado en la arqueología la rescatara del olvido párrafo del nuestro de goce y Admiración.

domingo, 23 de abril de 2017

LA MUERTE DE ARTEMIO CRUZ de Carlos Fuentes



Novela de 1962 de Carlos Fuentes, es una visión panorámica de la historia del México contemporáneo tal como la rememora un industrial y político agonizante.

Un clásico de la literatura mexicana del siglo XX, que es a su vez una audaz exploración de las posibilidades de representación en la literatura, a través de la superposición de niveles de tiempo, espacio y consciencia narrativos.

En su lecho de muerte, durante su último medio día, el anciano y enfermo Artemio Cruz recuerda: no siempre fue ese triste saco de huesos y fermentos corporales; alguna vez fue joven, osado, vigoroso. Y tuvo ideales, sueños, fe. Para defender todo eso, incluso combatió en una revolución. Más la rapiña, la codicia y la corrupción extinguieron su fuego y aniquilaron su esperanza. Tal vez por ello perdió a la única mujer que de verdad lo amó.

Una reflexión sobre el México surgido de la Revolución Mexicana, pero también de cuestiones tan universales y permanentes como la soledad, el poder o el desamor.

Las revoluciones las hacen los hombres de carne y hueso y no los santos, y todas acaban por crear una nueva casta privilegiada...

La crítica ha opinado: 

"Excepcional, tanto en su forma de abarcar todo el espectro humano como en la sátira corrosiva y el diálogo mordaz" -The New York Times Book Review-

"Sin duda Carlos Fuentes es uno de los más importantes gestores de la transformación sufrida por la novela hispanoamericana en los últimos años, y La muerte de Artemio Cruz una de sus obras más conocidas. Plantea con intensidad (...) la necesidad de representar una realidad que ya no se presenta a la mente perceptora de manera unívoca, clara, concreta, mensurable en sus leyes de causalidad; por el contrario, todo esfuerzo de captación obliga a imaginarla en diversos estratos, cuyo contenido y contornos de deslinde no son siempre determinables con exactitud." -Hernán Vidal-

"Carlos Fuentes organizó esta novela en trece capítulos. En esas escalas, como si fuera un trío de jazz, leemos -escuchamos- un ensamble a contratiempo que va y viene por la mente de un moribundo (...) Con esa estructura no convencional, la historia fluye -por distintas fugas- a través de seis décadas del siglo XX mexicano. Desde el rural novecento y hasta la más cosmopolita década de los años sesenta, vemos a Artemio Cruz exhibiendo, a semejanza de algunos de nuestros connacionales públicos, a un tipo que va en un ascenso público constante, pero con una historia interna desintegrada." -Antonio Valle, La Jornada-

domingo, 16 de abril de 2017

LAS LEYES DE LA FRONTERA de Javier Cercas



La novela se centra en las figuras de Gafitas, Tere y el Zarco, tres delincuentes adolescentes que durante el verano de 1978, en plena época de Transición Española, se dedicaron a realizar robos en una Gerona marginal, muy diferente de la actual. Veinte años después, el Zarco, antiguo líder de la banda, se ha convertido en el delincuente más famoso y mediático de España. Gafitas, en cambio, es ahora el abogado más prestigioso de la ciudad. Motivado en parte por la reaparición de Tere, que actúa como un eje sostenedor de la relación entre los otros dos, Gafitas decide intentar sacar al Zarco de la cárcel.6
La novela está dividida en dos partes, subdivididas en capítulos enumerados. La primera parte se titula «Más allá» y cuenta con nueve capítulos, mientras que la segunda parte se titula «Más acá» y cuenta con doce capítulos. El libro acaba con un epílogo titulado «La verdadera historia del Liang Shan Po», e incluye una nota final de agradecimientos, donde menciona a distintas personas y libros que le ayudaron durante el desarrollo de la novela.12
Cada capítulo, incluyendo el epílogo, está escrito como si se tratase de entrevistas realizadas por un escritor, después del año 2006, a tres personajes, que dentro de la ficción participan de diferentes maneras en los hechos que componen la obra. Como el escritor interviene muy poco en los diálogos, cada capítulo es casi un monólogo. Los entrevistados de la primera parte del libro son el personaje de Ignacio Cañas, alias Gafitas, y el inspector Cuenca, quienes rememoran parte de sus vivencias ocurridas durante el verano de 1978 en Gerona. Los entrevistados de la segunda parte son el mismo Cañas y Requena, antiguo director de la cárcel de Gerona, quienes esta vez hablan acerca de lo ocurrido los últimos años. Gafitas es uno de los protagonistas de la historia, y el narrador principal de toda la obra. Las entrevistas se intercalan sucesivamente, comenzando en ambas partes con declaraciones de Cañas. La primera parte también acaba con una entrevista a Cañas, mientras que la segunda con una de Requena. El epílogo, por su parte, corresponde a la entrevista final que el escritor le hace a Gafitas.16

Cañas idealizó a la banda, pensando en ella como «los del Liang Shan Po», en honor a la banda de forajidos ficticia similar a la de Robin Hood que protagonizaba la serie animada La frontera azul. El Liang Shan Po era el río que separaba a los forajidos de la ciudad tiranizada por el emperador, simbolizando la frontera del bien y el mal, y para Cañas además La Devesa en Gerona19

sábado, 8 de abril de 2017

TRES TRISTES TIGRES de Guillermo Cabrera Infante


Tres tristes tigres es la novela más audaz del llamado «boom» hispanoamericano de los años sesenta, un hito esencial en la narrativa hispánica y una de sus mayores muestras en la tradición moderna y posmoderna. Publicada en 1967, año clave en la historia del «boom» —coincide con Cien años de soledad—, representa dentro de ese cuerpo de por sí experimental un experimento mayor con el lenguaje, con las estructuras narrativas y con la imaginación literaria. El texto escrito, según Cabrera Infante, “en cubano”, que no en español, se caracteriza por sus abundantes juegos de palabras que parten del relajo o humor típico del pueblo cubano. Tres tristes tigres es, en palabras de su autor, “una galería de voces, casi un museo del habla cubana, en la que generaciones por venir podrían oír hablar a sus ancestros”. Una recreación nostálgica de La Habana de 1958, y en especial de su vida nocturna. Un canto a la ciudad, que recrea y mitifica, rescribiendo la “historia” de la cultura habanera.
 A Tres tristes tigres la censura española lo salvó de ser otra cosa. Miriam Gómez, que jamás dejó de ocuparse de su obra, y de inspirarla, rememora desde aquella casa de Londres el tiempo exacto en que nació el libro. Fidel Castro acababa de proclamar la censura revolucionaria: “Con la Revolución, todo, contra la Revolución, nada”. Era 1961. Ese vendaval reaccionario se llevó por delante a escritores y a revolucionarios de primera hora.

El camino al exilio fue lento, pero cuando se produjo, en 1965, ya la suerte de Guillermo y Miriam estaba echada: jamás volverían al escenario de aquella noche habanera de TTT… El libro fue maldito en Cuba, donde sigue siendo una rareza que en un tiempo se cambiaba por latas de leche condensada.
Fernando Savater: “Ese libro de Guillermo, y no digamos ya conocerle a él, nos reveló que un libro puede ser profundo, tierno, emocionante y a la vez una crítica feroz de una situación dictatorial. Si además de eso es enormemente divertido, consigue hacerte reír y encontrar unos golpes humorísticos que luego no se te olvidan, es una auténtica liberación”.

Rosa Pereda, periodista y crítica: “Está llena de carne y sangre, de música y color… No creo que sea un libro humorístico, aunque me he reído mucho con él, y me sigo riendo. Pero es la historia de una esperanza, escrita desde la desilusión. Una desilusión, por cierto, muy temprana, que ya se ve venir en esa larga noche —esas largas noches— de los tigres peripatéticos justo antes de la Revolución”.





sábado, 1 de abril de 2017

UN SEÑOR DE BARCELONA de Josep Pla


Pla es uno de los escritores en lengua catalana más destacados del siglo XX. Su obra ofrece una visión completa de la sociedad de su tiempo. La mayor parte la escribió en catalán, idioma en el que se sentía más cómodo, y solo circunstancialmente lo hizo en castellano (por razones de censura o puramente alimenticias), de forma también brillante, casi siempre en colaboraciones de prensa, como las crónicas italianas, balcánicas y nórdicas de los años veinte en El Sol.
Vivió completamente dedicado a la escritura. La magnitud de su Obra Completa (47 volúmenes y más de treinta mil páginas), que recoge todos sus diarios, reportajes, artículos, ensayos, biografías, novelas y algunos poemas, todo ello procedente de unos 120 libros distintos, da una idea de su formidable capacidad de trabajo al tiempo que dificulta su clasificación cronológica. Muchas de esas páginas son el fruto de un continuo proceso de reescritura de originales no inéditos de juventud y de la reelaboración, traducción y corta-pega de los artículos semanales que durante casi cuarenta años publicó en castellano en la revista Destino, además de cientos de artículos publicados en periódicos dispersos y de una abundante correspondencia.
Las características más importantes del estilo planiano son la sencillez, la ironía y la claridad. Extremadamente pudoroso y sensible al ridículo, detestaba los artificios y la retórica vacua. Durante toda su vida literaria, permaneció fiel a su estilo: «la necesidad de una escritura clara, precisa y sobria» y su desinterés por la ficción literaria, cultivando un estilo seco, aparentemente sencillo, pragmático y apegado a lo real. Fue un observador agudo de la realidad y de sus más pequeños detalles y dio fiel testimonio de la sociedad de su tiempo. Sus obras muestran una visión subjetiva y coloquial, «antiliteraria», en la que destaca sin embargo un enorme trabajo estilístico por llamar a las cosas por su nombre y «dar con el adjetivo preciso», una de sus obsesiones literarias más persistentes

Escritor incansable, hombre de orden aunque de talante liberal, a su modo de ver la vida es caótica, irracional, injusta, y las ansias de igualdad y de revoluciones son un delirio que provoca peores males que los que pretende atajar. Conservador y racional, no siente la acción, aunque sí la voluptuosidad y la sensualidad. Buen conversador, buen comedor y mejor bebedor (ya anciano, el whisky constituía todavía buena parte de su dieta), fumador empedernido de ideales, tocado de joven con un sombrero hongo y más tarde con su inseparable boina de paisano, detestaba la banalidad, la afectación cultural (rara vez incluye citas en sus obras, pese a ser un gran lector de los clásicos) y a «aquellos que hablan escuchándose». Por eso dejó escrito: «Es más difícil describir que opinar, infinitamente más: en vista de lo cual todo el mundo opina.»

domingo, 26 de marzo de 2017

EN LA LUCHA FINAL de Rafael Chirbes


En la lucha final es una novela de personajes heridos, pájaros con el ala rota que han quedado atrapados en un laberinto de tela de araña que los une y los destruye, de alguna manera, de aquella manera. Chirbes dibuja personajes que hablan hacia dentro, monótonos y tristes, retorciendo una espiral de sentimientos que chocan entre las paredes de un triángulo cuadrado pentágono amoroso con una señorita como vértice principal.
Se puede apreciar en este Chirbes un cierto gusto por la trascendencia, por la frase dogmática y poética, por la nostalgia , por los escritores y la literatura, por los personajes mustios y la remembranza, por el regusto amargo de la culpabilidad y la insatisfacción, de modo que la novela transcurre en una lenta agonía resignada no exenta de cierta amabilidad.
Así pues, prosa de blanca y ordenada sencillez, del cuándo y dónde, que pretende ser una buena novela, accesible, ingeniosa en los diálogos, con buenas metáforas y muy, muy empática, porque pretende, llegarles ahí, ahí dentro de la patata.
Quizá porque esta novela es de los ochenta, cuando Chirbes no era tan duro, tan áspero, tan Chirbes, más bien amable y algo cursi, por qué no decirlo.
  La novela está contada por un narrador innominado, amante actual de Amelia, de quien sabemos que es un escritor algo más joven que el resto de los personajes, a quienes observa y oye en sus testimonios con una cierta distancia para poder narrar su historia, que se convertirá en su segunda obra, lo que un posmoderno de hoy tacharía de novela reportaje. El desarrollo de la trama sigue la reconstrucción de los principales avatares del grupo de amigos, quienes en la universidad habían formado parte de grupúsculos de extrema izquierda. A los personajes citados habría que añadir: Pedro Ruibal, escritor y amante fracasado; José Bardón, de 43 años, catedrático de literatura y autor de éxito, de origen humilde, y Concha, su nueva esposa; Brines, un galerista de arte, bisexual, que trabaja para Carlos, pues ambos fueron pilaristas; Brull, amigo de Carlos, funcionario de la Comunidad Europea en Bruselas; y Santiago, el auténtico marginal, un camello que se ha prostituido y cuyo papel en la novela es el de “vengador del orgullo social que detectaba en ellos”, en los miembros del grupo. Todos bullen en esta pequeña colmena y quieren medrar, o al menos mantener sus posiciones, si bien el regreso de Ricardo trastoca el orden establecido.
Esta narración posee componentes líricos y metaliterarios, al proponer una serie de reflexiones sobre el éxito y el fracaso artísticos, el poder del mercado, etc.; al tiempo que confronta diversos modelos de escritor, aunque todos ellos terminen revelándose como un chasco en distinto grado. El narrador se vale, en fin, de sus testimonios, de una polifonía de voces distintas que se complementan, para componer la novela. Lo que Chirbes muestra, en suma, son varios fraudes, ejemplificados en la transformación ideológica de unos individuos que salieron del franquismo siendo rebeldes y acabaron vampirizados por el poder, adoptando una moral pragmática e hipócrita. Pero también rememora la educación sentimental de una generación: la amistad, el sexo, el amor y la atracción irracional, junto con la ingestión de alcohol, de cocaína y heroína con que trafican Ricardo y Santiago. La novela tiene algo de rompecabezas, de relato policíaco, en donde el misterioso narrador actúa a la manera de un detective, al indagar sobre unos hechos que pivotan sobre las consecuencias que trajeron consigo el regreso a Madrid de Ricardo y Silvia, y después el asesinato de Carlos, aun cuando ya no fueran aquellos viejos amigos de antaño.


domingo, 19 de marzo de 2017

LA HIJA DE CAYETANA de Carmen Posadas


La Hija de Cayetana es la última novela de Carmen Posada en la que nos cuenta la historia menos conocida de una de las mujeres más fascinantes, Cayetana de Alba. La autora recrea el mundo de la corte de Carlos IV, cuya estrella más rutilante fue la propia Cayetana, musa de Goya, protagonista y víctima a la vez de una vida excesiva: rodeada de glamour apenas lograba ocultar la insatisfacción de una mujer superficial y caprichosa, pero también muy sola y muy enferma.
Carmen Posadas ha encontrado un fi lón en una historia tan sorprendente como poco conocida: Cayetana de Alba, una de las mujeres más poderosas de fi nales del siglo XVIII y principios del XIX, con un carisma legendario que ha llegado hasta nuestros días, adoptó como su única hija a una niña de raza negra, María de la Luz, a la que otorgó testamento pero de quien no se sabe prácticamente nada. A partir de esta anécdota, la autora recrea el mundo de la corte de Carlos IV, cuya estrella más rutilante fue la propia Cayetana, protagonista y víctima a la vez de una vida excesiva: rodeada de glamour apenas lograba ocultar la insatisfacción de una mujer superfi cial y caprichosa, pero también muy sola y muy enferma. En paralelo, Carmen Posadas fi cciona los avatares de la madre de la niña, Trinidad, una esclava cubana que pierde al mismo tiempo al amor de su vida y a su pequeña, y que no cejará en su empeño por recuperarlos a los dos.

La novela nos cuenta la historia en paralelo de dos mujeres. Por un lado la historia tan sorprendente como poco conocida, pero real, de Cayetana de Alba, una de las mujeres más poderosas de finales del siglo XVIII y principios del XIX, con un carisma legendario que ha llegado hasta nuestros días, adoptó como su única hija a una niña de raza negra, María de la Luz, a la que otorgó testamento pero de quien no se sabe prácticamente nada. Y por otro lado Carmen Posadas ficciona los avatares de la madre de la niña, Trinidad, una esclava cubana que pierde al mismo tiempo al amor de su vida y a su pequeña, y que no cejará en su empeño por recuperarlos a los dos.