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viernes, 9 de enero de 2026

AVA de Mabel Lozano

 



María, profesora universitaria, mujer joven e independiente, emprende un viaje a Colombia tras la llamada de su amiga de la infancia, Carmen, que dedica su vida a acompañar a mujeres en contextos de prostitución. A través de ella conocerá a Ava, una niña con una historia marcada por la violencia, el abandono y la vulnerabilidad. Movida por la ternura y la esperanza, decide adoptarla e inician una nueva vida en España. Sin embargo, las heridas de la infancia de Ava emergen con fuerza en la adolescencia, una etapa especialmente delicada en la que los depredadores sexuales acechan de manera más intensa a jóvenes vulnerables, lo que hará caer a Ava en las redes de un nuevo perfil de proxeneta: un explotador muy alejado del estereotipo clásico que se infiltra en la vida de las chicas cargado de falso cariño y promesas de futuro para utilizarlas sin compasión en un mercado insaciable. Con la fuerza de la novela negra y la precisión del testimonio real, Mabel Lozano arrastra al lector a los burdeles, clubes, pisos clandestinos y carreteras secundarias donde se consumen vidas enteras a cambio de dinero. Ava es una historia de dignidad y resistencia. Una novela necesaria, humana e inolvidable que desnuda las entrañas de un sistema que convierte a las mujeres en objetos de usar y tirar, pero también nos habla del amor como bálsamo para curar todas las heridas. Mabel Lozano, Premio Letras del Mediterráneo 2025, demuestra con esta primera novela la fuerza imparable de una prosa potente, combativa y llamada a perdurar.

“Las redes sociales tienen algo muy peligroso y es que a estas mujeres con discapacidad intelectual las iguala al resto”, señala la directora. En un chat de Facebook o a través de la mensajería privada de Instagram, la discapacidad se desvanece, pero lo que resulta aterrador es que al otro lado de las redes se encuentran los depredadores sexuales. Y como asevera Mabel Lozano: “En internet hasta los malos parecen buenos”.

Esto fue lo que sucedió a Ava, una adolescente de origen colombiano adoptada por María, que rescató a la pequeña de un pasado de abusos y violencia física en su país de origen. Nunca imaginó que años más tarde su hija atravesaría un infierno aún más duro. “Ava fue interceptada cuando iba al instituto y acabó subida en un autobús en dirección a Palencia, donde fue explotada sexualmente por 20 hombres cada día en un piso junto a otras españolas, entre ellas, alguna menor de edad”, explica Lozano.




 


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